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Por: Victoria Ventura / @victoria_ven
La presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco se ha encaprichado con el inicio de las obras de intervención del Centro Histórico, pese a que afectará la economía del sector restaurantero establecido en esa zona.
Más de 10 mil negocios establecidos que se encuentran en el Centro Histórico verán afectadas sus ventas, tras la intervención del zócalo que realizará el Ayuntamiento de Puebla en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
En entrevista con medios de comunicación, Marco Antonio Prosperi Calderón, presidente de la Cámara Nacional de Comercio comentó que el primero de marzo las cámaras empresariales fueron notificadas sobre el inicio de obra, por lo que pidieron crear un comité para poder emitir su voz y evitar más afectaciones a la economía local.
“Hay que ver el tema económico y las molestias que puede generar el cierre de la explanada del zócalo y las calles aledañas, pedimos que se hiciera un comité para poder emitir su voz y evitar más afectaciones a la economía local”, señaló.
Asimismo, Prosperi señaló que no están en contra de la obra, sin embargo, ante la crisis económica por la pandemia de covid-19, traerá cierres de negocios.
“El remodelar siempre es bienvenido, el problema es que la situación ante la crisis económica por la pandemia que estamos viviendo, ahorita intervenir el Centro y sobre todo la plancha del zócalo, obviamente traerá cierres, malestar y eso va a impactar las ventas del comercio que está sumamente golpeado”, apuntó.
Por su parte, la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Olga Méndez Juárez, reprobó la falta de planeación en las obras del zócalo, pues señaló que afectarán al sector restaurantero.
Agregó que pese a que las horas fueron presentadas hace más de 15 días, apenas fueron notificados para conocer los tiempos y trabajos que se realizarán.
“Esto no lo hicieron de un día para otro, apenas nos subieron a las mesas de trabajo, son 210 días, hablamos más de siete meses, en el momento que se diga que se cierra el Centro Histórico la gente deja de ir y con esto daña al sector restaurantero”.