El gobernador Miguel Barbosa Huerta descartó que sea enemigo del rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Alfonso Esparza Ortiz, sin embargo, aclaró que no será quien impida que se aplique la ley en caso de que haya incurrido en anomalías.
En videoconferencia de prensa, Barbosa Huerta, mencionó que cualquiera que viole la ley, se debe castigar, sin embargo, aclaró que su gobierno no ha ordenado auditorias contra la máxima casa de estudios, pues no son sus atribuciones.
“De mi parte no hay una posición de considerarlo mi enemigo, pero si violó la ley o la ha violado no seré quien aplique la ley. No estoy informado de los detalles de ninguna violación, no sé si alguien de su familia estuvo involucrado en movimientos o en cargos de la universidad y si eso es legal o no, no lo sé, no debería haber ocurrido (…) No es mi enemigo, pero no seré yo el que impida que la ley se aplica a quien la viole”.
Sin embargo, reiteró que, si la gestión de Esparza en la BUAP ha incurrido en anomalías, se debe investigar el destino de los recursos públicos.
Ayer, Alfonso Esparza acusó a Miguel Barbosa de atender otras batallas y no la del Covid-19. En respuesta, el gobierno del estado señaló que no tiene enemigos.
