Los mexicanos dejaron claro que el proyecto de nación de Andrés Manuel y de Morena, bautizado como la 4T, necesitaba el segundo piso desde el que Claudia Sheinbaum dará continuidad a lo trazado hace seis años por el tabasqueño
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Dentro de sus muchos lamentos necios y argumentos vacíos, a la desmoralizada oposición en México le asiste un poco la razón al acusar que la pasada elección presidencial fue dispareja luego de que Andrés Manuel López Obrador, desde su muy influyente mañanera y sus giras de trabajo por todo el territorio nacional, intervino a favor de Morena y su abanderada Claudia Sheinbaum en los comicios del 2 de junio.
Y como no. AMLO, como ningún otro presidente, logró hacer historia tal cual lo reza el eslogan que lo consagró como el político más importante de los últimos 80 años en México.
El intrascendente bloque opositor de lo que queda del PAN, PRI y el extinto PRD no se equivoca cuando señala al tabasqueño como el principal impulsor desde la presidencia de la República y la fuerza del estado del apabullante triunfo de la coalición Sigamos Haciendo Historia.
Para nadie fue un secreto que la imagen de López Obrador sería el baluarte de Sheinbuam Pardo, los candidatos que pelearon por las nueve gubernaturas en juego y el resto del ejercito electoral del Movimiento Regeneración Nacional y sus partidos aliados.
Sin estarlo, la figura de AMLO claro que apareció en cada una de las boletas que se imprimieron para la jornada electoral del primer domingo de junio.
Más allá de los extrañamientos, las amonestaciones y hasta las sanciones que el INE y el TEPJF le impuso, la presencia indirecta del presidente de la República en las elecciones presidenciales fue el envión que llevó a Claudia Sheinbaum a convertirse en la primera mujer que portará la banda presidencial a partir de octubre y la candidata más votada en la historia del país.
Lejos quedó aquella ilusión del 2021 en la que la oposición logró arrebatarle la mayoría simple a Morena en la Cámara de Diputados y la mitad de las alcaldías de la CDMX.
El presidente les prestó la pelota al PRIANRD por dos años para que se entretuviera y luego se las arrebató sin derecho ni siquiera al pataleo.
Fue como quitarle un dulce a un niño.
Los comicios del 2 de junio fue el gran referéndum del lopezobradorismo.
El propio presidente así lo advirtió con meses de anticipación.
Ilusos son los que hoy se hacen los sorprendidos.
Los mexicanos dejaron claro que el proyecto de nación de Andrés Manuel y de Morena, bautizado como la 4T, necesitaba el segundo piso desde el que Claudia Sheinbaum dará continuidad a lo trazado hace seis años por el tabasqueño.
“El pueblo les dio un ‘tengan para que aprendan’, que respiren profundo, se tranquilicen y acepten que hay una realidad distinta y que el pueblo existe y que el pueblo no es tonto”, ironizó el tabasqueño la mañana de este miércoles previo a la discusión en el seno del INE para el controversial reparto de las curules plurinominales en San Lázaro, que le dará a la 4T la mayoría calificada para aprobar que los futuros diputados federales aprueben la tan anhelada Reforma al Poder Judicial, que será el último gran regalo para AMLO antes de dejar Palacio Nacional.
Y es que, el Consejo General del Instituto Electoral del Estado perfila que dentro del reparto de diputaciones por el principio de representación proporcional, Morena y sus aliados tendrán 108 curules ‘pluris’ que, sumadas a las 256 curules que obtuvieron en conjunto de mayoría relativa el 2 de junio, obtendrán 364 diputaciones y alcanzarán la mayoría calificada para aprobar reformas constitucionales.
El proyecto que fue filtrado la noche del martes se basa en la sentencia del recurso de reconsideración SUP-REC-943/2018 de la Sala Superior del TEPJF. El INE estableció que el límite de la sobrerrepresentación está referido a los partidos políticos en lo individual, en función del origen de los candidatos y del grupo parlamentario al que pertenecerán de resultar electos y, no así a todos los partidos políticos que conforman la coalición, como la oposición estaba rogando para evitar así –lo que ellos consideran– “una sobrerrepresentación legislativa”.
Ojalá los ridículos líderes del PRIANRD, así como todos los antilopezobradoristas, hubieran puesto la misma energía en las elecciones para evitar en las urnas el apabullante triunfo de la 4T.
En medios y redes sociales, la oposición quiere ganar lo que no pudieron en las casillas de votación.
¡Vaya ridículo!
Desde marzo pasado, López Obrador destapó el llamado “Plan C”, es decir, el PRIAN tuvo cuatro meses para prepararse y evitar con buenos candidatos y una buena y atractiva plataforma electoral el triunfo total de Morena en los comicios de junio.
No lo lograron en la Cámara de Diputados ni tampoco en el Senado ni en los nueve estados que renovaron sus gobiernos y congresos locales.
Morena controla a su disposición el Constituyente Permanente al tener la mayoría de congreso locales bajo su control y la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados.
En el Senado va solo por tres votos que le hacen falta para tener las dos terceras partes de la Cámara alta.
Sí, el pueblo les dio un ‘tengan para que aprendan’.
La Reforma Judicial ya se aprobó el pasado 2 de junio.
Todo lo demás, es lo de menos.
Off the record
Ana Teresa Arandaya lo dijo hace meses.
“Lo van a degollar (a Néstor Camarillo) si se pasa con Morena”.
Hoy, que la 4T está a tres escaños de alcanzar la mayoría absoluta en el Senado no hay que perder de vista al “Indígena” Camarillo.
¿Cuánto valdrá el voto del priista o su ausencia en el Pleno de la Cámara alta cuando la Reforma Judicial llegue al Senado?
No olvidemos que el indígena fake le debe su senaduría a un hombre que está más cerca de Morena que del moribundo tricolor.
El senador priista es una simple marioneta cuyos hilos están en las manos de Jorge Estefan Chidiac.
Si ve a Néstor Camarillo felicítelo porque se ganó la lotería o miéntale la madre por traicionar al PRIAN.
Usted decide.