Hoy, Nachito Mier busca aferrarse a la falda de Sheimbaum Pardo para encontrar ahí su nuevo salvavidas en este naufragio a mar abierto en la que se convirtió su sueño de opio de ser gobernador del estado
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
A la deriva y en mar abierto, Ignacio Mier, quien en su semestre se convirtió en una paria en Morena tras quedar exhibido como un político limitado en su empresa como coordinador de los diputados federales lopezobradorista y una vez que la Operación Angelópolis lo puso en el ojo del huracán como un presunto blanqueador de divisas, ya busca subirse a cualquier barco que lo salve del naufragio.
En los últimos meses nada le sale al inútil Mier Velazco.
Desde que un día tuvo el sueño guajiro de ser el sucesor de Miguel Barbosa enfrentándose, de manera incomprensible contra él, la suerte del priista ha venido a menos.
Ver: Bailan al ritmo que Barbosa les toca
Nachito cayó por su propio peso.
También, Mier Velazco es víctima de las circunstancias.
El escándalo en el que está metido su mentor, Manuel Bartlett, tras la aprehensión del exlíder del Cártel de Jalisco, Rafael Caro Quintero, y todos sus fantasmas que aun atormentan al director de la CFE es prueba de que nada le sale bien a Moisés Ignacio.
La extradición de “El Narco de Narcos”, los capítulos todavía abiertos de Enrique “Kiki” Camarena y los nexos que Bartlett Díaz, a la sazón secretario de Gobernación en el sexenio salinista, es una suerte de tormenta perfecta que invariablemente afectará aún más a Nachito Mier, pues una eventual salida de su padrino político del gobierno de Andrés Manuel López Obrador será otro clavo a su ya muy afectado ataúd.
Lo accesorio siempre sigue la suerte de lo principal.
Es por lo anterior y su nula capacidad de leer de manera correcto los tiempos políticos nacionales y mucho menos los locales, sumado a sus carencias naturales e intelectuales, que Mier ya se bajó del proyecto presidencial de Marcelo Ebrard para subirse ahora al de Claudia Sheimbaum, la corcholata lopezobradorista, que para muchos, es la más adelantada para hacerse de la candidatura del Movimiento Regeneración Nacional a la presidencia de la República en el 2024.
Sí, Nachito Mier traicionó a Ebrard Casaubón a pesar de que el inútil líder de los legisladores morenistas fue el primero en placearlo en Puebla y organizar una serie de reuniones con empresarios y otros líderes de la Iniciativa Privada a favor del hoy canciller.
Cómo olvidar la visita del exjefe de Gobierno de la Ciudad de México del pasado 6 de abril cuando Ebrard sostuvo un encuentro con los integrantes del Club de Empresarios y en la que Arturo Rueda, el socio de Mier Velazco aprehendido por los delitos de extorsión, lavado de dinero y defraudación fiscal, se coló para fotografiarse con el presidenciable.
Mier, sobra decirlo, ya presumía, fiel a su estilo fanfarrón y sobrado, que si Marcelo era el abanderado de Morena, él, en automático, sería el candidato del partido marrón en Puebla.
Onanismo público en su máxima expresión.
Hoy, Nachito Mier busca aferrarse a la falda de Sheimbaum Pardo para encontrar ahí su nuevo salvavidas en este naufragio a mar abierto en la que se convirtió su sueño de opio de ser gobernador del estado.
Ver: La pipitilla porril de Morena
O al menos, eso está tratando de vender “Mal Fama” Mier.
Al decir de la entrega de “Confiencial” del martes, la columna de trascendidos de El Financiero, Moisés ya se puso de tapete de la jefa de la CDMX para buscar que ella lo impulse y lo salve de la espiral descendente en la que está hundido.
“Cada vez se ve más seguido a Ignacio Mier por las oficinas del Gobierno de la CDMX, según nos cuentan en San Lázaro. Que por alguna reforma, que por el Presupuesto, que por el banderazo del ensamblaje de los trenes chinos para la Línea 1 del Metro, como ayer… Y para que no quede duda, todo lo sube a sus redes sociales. Si el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez, ya hasta pulseras usa con la leyenda de “#Adán Va”, ¿por qué no el jefe de la bancada de Morena en San Lázaro podría presumir a su corcholata?”, detalla la entrega que llevó como título “Mier marca ruta con Sheinbaum”.
¿Cuál es exactamente la ruta de Mier?
Y es que, precisamente eso es de lo carece Nachito: de una ruta.
Su única ruta es la del dinero.
Esa que apunta a Arturo Rueda, Francisco Serrano, a Florentino Tavera y a Moisés Villaverde.
La ruta del lavado de dinero y del Penal de Tepexi de Rodríguez.
Ver: Lalo Rivera también corrige el rumbo de la seguridad en la capital
La ruta del huachicol, de Alejandro Santizo y de la ejecución de los ministeriales en Tecamachalco.
La ruta de la traición, las conspiraciones y la mezquindad.
El inútil Mier es, más bien, una veleta sin ruta.