Pocos entienden, hasta ahora, el vínculo que Santizo Méndez mantenía con Ignacio Mier Velazco, el patriarca del clan que intentó expropiarle el poder al gobernador Miguel Barbosa
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Mucho se ha especulado de la relación y los nexos que unen a la familia Mier con el gánster Alejandro Santizo, quien ya duerme en una cama de cemento en el Penal de Tepexi de Rodríguez como principal responsable de la ejecución de tres ministeriales en Tecamachalco el pasado fin de semana.
Pocos entienden, hasta ahora, el vínculo que Santizo Méndez mantiene con Ignacio Mier Velazco, el patriarca del clan que intentó expropiarle el poder al gobernador Miguel Barbosa y que soñó con abanderar a Morena en los comicios sucesorios del 2024, quien fue el que impuso al hoy preso en la Secretaría de Seguridad Pública municipal tecamachalquense.
Quien esto escribe calificó en una entrega anterior que la designación del brazo derecho del impresentable Facundo Rosas como titular de la SSP era una afrenta contra Barbosa Huerta y contra su gobierno, que se han caracterizado por su frontal y valiente combate al crimen organizado que se dedica al robo de hidrocarburos en sus diferentes modalidades en la entidad.
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Pero, hay algo más detrás en esta indecible conexión entre los Mier y Santizo.
Todo apunta a que, a través del dinero en efectivo, libre de cualquier rastreo de la Secretaría de Finanzas estatal, de la Unidad de Inteligencia Financiera o del SAT, que mueve la Secretaría de Seguridad Pública de Tecamachalco por el cobro de cuotas y diezmos a las bandas del huachicol que operan en la región del triángulo rojo se pudiera financiar la precampaña y la posterior campaña de Nacho Mier papá rumbo a las próximas elecciones.
Y es que bien dicen que lo que no suena lógico, suena metálico.
Este modelo lo aprendió, y muy bien, Alejandro Santizo de su padrino Facundo Rosas, quien como titular de la SSP en el gobierno del siniestro Rafael Moreno Valle le abrió la puerta del estado a los Zetas, al Cartel Jalisco Nueva Generación y a la Familia Michoacana para que operar el huachicoleo en Puebla a cambio de miles de millones de pesos que se emplearon para la promoción extraterritorial e ilegal del fallecido priista en su búsqueda fallida por la candidatura presidencial del PAN en el 2018 y para operar las campañas locales del 2015, 2016 y la fraudulenta en la que impuso a su esposa, Martha Erika Alonso, como gobernadora por 10 días.
La duda sigue siendo una:
¿Cuándo Santizo se acercó tanto a Nacho Mier y a su familia?
Corrían los primeros meses del gobierno municipal de Tony Gali, quien no estaba ni bien sentado en la silla del Charlie Hall cuando ya tenía todo armado para su arribo a Casa Puebla como parte del plan del megalómano Moreno Valle, quien ya tenía todo armado para lograr su Maximato en el estado.
Gali Fayad comió en tres ocasiones diferentes con Ignacio Mier y los periodistas Arturo Rueda, Zeus Munive, Selene Ríos (QEPD) y Viridiana Lozano. El encuentro se suponía como un acercamiento con uno de los grupos de los medios de comunicación más influyentes en ese momento por su alianza en su novedoso programa de noticias transmitido en Facebook Live.
Sin embargo, la reunión con el entonces alcalde fue, en realidad, para que Mier Velazco acerca a su sobrino Moisés “El Moi” Villaverde Mier con el “Tío Tony” para venderle un programa de videovigilancia, a través de cientos de cámaras interconectadas en tiempo real con el C5 para combatir y prevenir los delitos.
En la presentación entregada por “El Moi”, quien es socio en la firma Mizco Consultores de Eduardo Izcoa Reyes, hermano de Sandra Izcoa, la ex mejor amiga de Martha Erika y hasta ahora directora de Comunicación Social del CDE del PAN en Puebla, el proyecto lucía bastante innovador y viable para que la Angelópolis mejorara sus índices de seguridad.
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Gali le compró el pitch al sobrino de Nacho Mier y el programa fue bautizado como “Ventanas Ciudadanas”.
Este reportero en la columna del 20 de septiembre del 2019 que llevó el titulo “Las Ventanas Ciudadanas, otro ‘nego’ que le tumban a Luisito Banck” documentó que Mizco Consultores recibió del gobierno del ex baterista de Aleks Syntek, quien suplió a Tony en el Ayuntamiento, un contrato por 53 millones 472 mil 312 pesos por el millar de cámaras, dispositivos móviles, botones de alerta, dos drones, puntos inteligentes de alertas, instalación, capacitaciones y mantenimientos.
Tan sólo por las 250 cámaras de vigilancia, la empresa de Villaverde e Izcoa cobraron al Ayuntamiento de Banck 35 millones 250 mil 400 pesos, es decir que el costo unitario de los dispositivos fue de 141 mil pesos.
El triple de lo cotizado por otros licitantes.
En la entrega también se detalló que por dos drones el ex alcalde capitalino pagó 560 mil pesos, medio millón de pesos, ya que cada uno fue vendido en 288 mil 670 pesos.
En una columna posterior, la del 23 de mayo de 2019, titulada “Las extorsiones de Mizco Consultores al Ayuntamiento de Puebla para recuperar las ventanas ciudadanas”, di detalles del intento de los cabilderos de Nacho Mier para que no les cancelaran la operación de las dichosas Ventanas Ciudadanas por el ignominioso gobierno de Claudia Rivera.
El programa de vigilancia se canceló, pero “El Moi” y el hermano de Sandra Izcoa se volvieron ricos de la noche a la mañana con el fraude de las cámaras que vendieron con sobrecosto.
Sobra decir que las “Ventanas Ciudadanas” acercaron a los Mier con Alejandro Santizo, a la sazón secretario de Seguridad Pública municipal en el Ayuntamiento galicista hasta que fue descubierto, en flagrancia, escoltando desde Amozoc y hasta Puebla a un convoy de huachicoleros con pipas cargadas de gasolina robada de ductos de Pemex.
El interés económico unió en un inicio a estos señores de dudosa reputación y después su ambición política por construir un proyecto político que terminó por estrellarse tras los lamentables hechos en los que los efectivos de Santizo mataron con tres tiros de gracias a los agentes de la Fiscalía General de Puebla.
Ver: La ejecución de ministeriales en Tecamachalco y la familia Mier
Lo que estamos viendo del Clan Mier es apenas la punta del iceberg.
Lo que aún no es visible puede terminar en un escándalo de grandes vuelos.
Nada en política es coincidencia.
¿O alguien aún lo duda?