El próximo sábado se llevará a cabo una reunión entre el Ejecutivo local y los 217 alcaldes de la entidad para abordar el DAP, que el gobierno del estado no le pierde la pista ante las chicanadas de la Comisión Federal de Electricidad, encabezada por Manuel Bartlett
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Nada en política en casualidad.
Lo visto este jueves en el seno del Congreso del estado, en donde se vivió una sesión bastante enrarecida, con señales cruzadas y mensajes sicilianos, es el fiel reflejo de la división interna por la que atraviesan los dos principales partidos de Puebla, Morena y PAN, y el choque de las tres fuerzas políticas con más influencia en la entidad comandadas por el gobernador Miguel Barbosa, el alcalde Eduardo Rivera y el diputado federal Ignacio Mier, en ese orden de poder e importancia.
La discusión del cobro por el Derecho de Alumbrado Público (DAP) pasó de ser un debate parlamentario enfocado en lo hacendario y presupuestal, a ser el epicentro de los jaloneos, chantajes y los primeros esbozos de lo que será la batalla por la sucesión en el 2024.
Ver: Destapan la cloaca de la Sindicatura municipal en la era claudista
Sin estar enlistado en la orden del día de la última sesión de esta semana, el DAP se convirtió en el centro de todas las motivaciones para la aprobación por mayoría de votos del Presupuesto de Egresos Estatal 2022, así como del aplazamiento de la votación del nuevo comisionado del Itaipue y hasta para que la fracción de Morena reventara el quórum para posponer la reanudación de la asamblea parlamentaria.
La sesión del jueves corrió en tres vías.
La de Mónica Rodríguez Della Vecchia, la de Eduardo Alcántara y la de Sergio Salomón y Jorge Estefan Chidiac.
La primera en soltar su artillería fue Rodríguez Della Vecchia, quien ya está en abierta subversión en contra de Alcántara Montiel y en contra de Eduardo Rivera al demostrar que “Rasputín” ya perdió el control de la bancada del PAN luego de traicionar a Genoveva Huerta y rendirse a los pies del alcalde de Puebla.
Quien esto escribe se aventuró en adelantar que fue Alcántara quien ordenó el voto en abstención de los diputados del PAN al presupuesto del gobierno de Miguel Barbosa para el próximo año, pero la realidad es que fue la esposa de Pablito Rodríguez Regordosa, quien diseñó en complicidad con su pareja la mejor manera para vengarse de Rivera Pérez y poder chantajearlo a futuro.
Diferentes fuentes consultadas por este reportero explicaron que fue Mónica Rodríguez la que azuzó a Karla Martínez y Aurora Sierra a votar en abstención por el paquete fiscal del estado en la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal para mandar un mensaje no contra Barbosa Huerta, sino contra Lalo Rivera.
El mismo sentido de la postura en comisión se trasladó al resto de la fracción cuando fue presentado ante el Pleno del Legislativo, pues fueron nueve abstenciones, el mismo número de integrantes de la fracción azul, aunque también están los votos del G5 que no sabe exactamente en qué sentido fueron y si adentro de la propia bancada panista existieron sufragios a favor.
¿Qué buscaba Rodríguez Della Vecchia con oponerse al Presupuesto de Egresos estatal?
Sencillo, poner en contra del gobernador Miguel Barbosa a la fracción de Acción Nacional en el Congreso para que este ordenara no aprobar el DAP como represalia a la falta de unanimidad en la aprobación de su Prepuesto 2022.
¿Con qué cara Eduardo Alcántara pediría el respaldo de los votos de los diputados barbosistas para aprobar el cobro del Derecho de Alumbrado Público cuando ellos votaron en contra el paquete fiscal del gobierno del estado?
Mónica Rodríguez está estirando la liga con Lalo Rivera, quien es el principal interesado en que el DAP se regule y legalice, para conseguir réditos políticos futuros una vez que Augusta Díaz de Rivera asuma el control de la dirigencia estatal y el grupo lalista se convierta en el hegemónico en el panismo local.
Un movimiento bastante suicida por parte de la diputada panista, que le puede costar muy caro en el corto plazo.
Ver: “Vamos juntos por Puebla”
Mientras esto sucedía, Eduardo Alcántara fabricaba su propia conspiración contra Lalo Rivera, pues fue el principal responsable de que la votación de la terna para elegir al nuevo comisionado del Itaipue no subiera al pleno.
Haciéndole honor a su historial de simulaciones y traiciones, Alcántara Montiel pidió que su carta marcada sea la elegida para el Instituto de Transparencia y Acceso a la Información de Puebla, de manera inverosímil, a cambio de refrendar su aval al DAP.
“Rasputín” Alcántara fue muy hábil al notar que Morena no tenía la mayoría simple con los diputados presentes el jueves para aprobar a la nueva comisionada, por lo que el PAN en alianza con el G5 podía tumbar la designación ya acordada y por eso se decidió en la fracción morenista reventar la sesión y posponerla para este viernes.
El Grupo Parlamentario del PAN, está claro, es un desastre y cada quien está buscando su propio botín en la reingeniería del partido que iniciará ya en unos días con la salida de Genoveva Huerta y la llegada de Díaz de Rivera y Marcos Castro.
Tras el show panista, Sergio Salomón Céspedes y Jorge Estefan Chidiac, hábiles coordinadores de Morena y PRI, respectivamente, y quienes están a favor del DAP, decidieron postergar la regulación en la Ley de Ingresos Municipal de Puebla hasta que Acción Nacional no solucione sus problemas internos.
Y es que, en la lógica política no existe el escenario de que una iniciativa para favorecer a un alcalde del PAN sea aprobada con los votos de los diputados del PRI y Morena.
O el DAP se aprueba por unanimidad o no pasa.
La carnicería panista está provocando que las alcaldías tengan el próximo año un hoyo financiero en sus finanzas ante la falta de claridad con el cobro del Derecho de Alumbrado Público, que hoy se recauda de manera ilegal por la CFE en más de un centenar de municipios del interior del estado.
Pero, existe un factor que mantiene con vida al DAP pese a las disputas panistas.
El factor Casa Aguayo.
El próximo sábado se llevará a cabo una reunión entre el Ejecutivo local y los 217 alcaldes de la entidad para abordar este tema, que el gobierno del estado no le pierde la pista ante las chicanadas de la Comisión Federal de Electricidad, encabezada por Manuel Bartlett.
El gobernador Barbosa les expondrá a los ediles los beneficios y ventajas de regular en sus leyes de ingresos el Derecho de Alumbrado Público con un esquema bien delimitado y que la SCJN no pueda echar abajo.
Una consulta real entre todos los actores involucrados.
La esperada “línea” llegará este viernes cuando el mandatario fije su postura, que va en el sentido de respaldar al DAP y que los alcaldes tendrán que entender sí o sí.
En Puebla ya se tiene bien identificadas las ilegalidades de la CFE y no se van a solapar.
Off the record
La injerencia de Ignacio Mier, el presidente de la Cámara de Diputados, en el debate del DAP no puede pasar desapercibida.
Como lo narré en una entrega anterior, Mier Velasco es uno de los principales opositores al Derecho de Alumbrado Público por los factores positivos que le podrían acarrear a Lalo Rivera, su posible rival en los comicios del 2024, pues el diputado federal busca que el alcalde capitalino no cuente con los recursos suficientes para que su gobierno camine y su imagen mejore aún más.
Ver: Lalo Rivera mide fuerzas en el Congreso del estado
Mier está dispuesto a meterle el pie y atentar contra las finanzas de los municipios poblanos, incluido Tecamachalco, presidido por su insolente hijo Nachito Junior, con tal de minar a Rivera Pérez.
Pero algo más, Nacho Mier está intentando por todas las vías, con amenazas veladas disfrazadas de columnas, manifestaciones con acarreados y campañas negras, frenar la regularización del DAP para que la cloaca de la CFE no se destape en Puebla y proteger así a su jefe político Bartlett.
El DAP ya es una verdadera partida de ajedrez en la que todos tienen sus intereses comprometidos.