El eslogan del gobierno de Chedraui se ha convertido en la principal arma para criticarlo, pues hoy lo único “imparable” en la capital es la inseguridad, el ambulantaje y los baches
Historia de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Muy atropellado, por decir lo menos, han resultado los primeros 40 días de la administración de Pepe Chedraui como alcalde de la ciudad de Puebla, quien está agotando muy rápido su gran bono democrático con el que llegó el pasado 15 de octubre tras haber arrasado en las elecciones de junio pasado.
Chedraui Budib arribó al Charlie Hall con muchísimas expectativas entre los poblanos, quienes dejaron claro en las urnas que urgían un cambio de rumbo tras un trienio encabezado por el PAN, luego de una muy buena campaña en la que prometió acabar con los problemas que a la fecha siguen lastimando a la Angelópolis: la inseguridad, la falta de servicios públicos y el ambulantaje.
Fue el propio exabanderado de Morena y hoy edil de la capital quien hizo esa apuesta de revertir estas contrariedades para sus gobernantes en los primeros meses de su gobierno, sin embargo, el empresario de origen libanés pronto se dio cuenta que ni con una varita mágica se puede componer lo que desde hace mucho se viene pudriendo en la ciudad.
El inicio de la gestión de Pepe Chedraui se vio manchado por el supuesto hoyo financiero dejado por su antecesor, Adán Domínguez, quien se ha defendido a través de diferentes filtraciones a medios de comunicación para negar que este quebranto a las arcas municipales realmente exista y fue, mas bien, una estrategia pactada con el panista para poder adquirir un préstamo de 600 millones de pesos, mismo que fue frenado de golpe por Alejandro Armenta.
Y es que la situación actual tan compleja de la ciudad de Puebla no es para nada menor y ya está provocando las primeras diferencias con el gobernador electo, quien rendirá protesta este sábado y que está siguiendo muy de cerca los focos rojos que se han encendido en la capital de la entidad.
José Chedraui es preso de sus propias palabras y cometió el grave error de ser en exceso optimista durante el acto en el que rindió protesta como presidente municipal de Puebla para el periodo 2024-2027 bajo el lema “la capital imparable”.
El eslogan del gobierno de Chedraui se ha convertido en la principal arma para criticarlo, pues hoy lo único “imparable” en la capital es la inseguridad, el ambulantaje y los baches.
El principal reclamo en redes sociales, en donde se puede encontrar un buen pulso del ánimo social de los poblanos, es que José Chedraui luce ajeno de las problemáticas que golpean a diario a los poblanos y que está más preocupado en temas banales y fatuos como lo son la Caravana Navideña de Coca-Cola, que afectó la movilidad de miles de poblanos en hora pico, la iluminación del árbol de Televisa Puebla o la celebración de la final de la Liga MX entre América y Monterrey en el estadio Cuauhtémoc.
Pepe Chedraui y, mucho menos, su equipo, que son totalmente ajenos a los principios de Morena, ha logrado entender que uno de los principales éxitos de los gobiernos de la 4T es acoger y hacer suyas las causas de las clases sociales más desprotegidas.
El gran éxito de Andrés Manuel López Obrador y ahora de Claudia Sheinbaum fue comportarse y mostrarse como una persona cercana al pueblo y hasta ser uno más de ellos.
Desde sus mañaneras, AMLO y Sheinbaum arropan los problemas de los más pobres y plantean soluciones de manera abierta y pública, en lugar de distraerse con otros temas de la socialité, los cuales son ajenos a las bases del movimiento lopezobradorista.
Tal parece, o al menos eso muestra en sus redes sociales y en sus entrevistas, que Chedraui Bubid no ve y no oye las quejas de su base de votos, quienes reclaman mayor seguridad y una mejora considerable en los servicios públicos y el estado de las calles.
La crisis de seguridad en Puebla, insisto, está dinamitando el bono democrático que ganó Pepe Chedraui el 2 de junio, pues aunque su secretario de Seguridad Ciudadana, Fernando Rosales, sea enfático en dar a conocer cifras a la baja en la incidencia delictiva, la percepción ciudadana, que es lo que realmente importa, es bastante negativa para el Ayuntamiento de Puebla.
Ver: Otra de doctores en Puebla
La presencia cada vez más recurrente del Crimen Organizado en la capital, como la de Jesús Martínez Brito ‘El Marranero’, líder de Guerreros Unidos e implicado en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, o los ajustes de cuentas entre cárteles o ejecuciones en plena luz del día ha rebasado a la Comuna poblana, que se negó a poner al frente de la SSC a un mando militar como fue sugerido por Armenta Mier.
Lo mismo sucede con el ambulantaje que tiene secuestrado al primer cuadro de la Ciudad y al resto del Centro Histórico. El problema de los vendedores informales se le ha salido de las manos a Franco Rodríguez, el segundo a bordo de Pepe Chedraui y secretario de Gobernación municipal, a tal grado que el pasado fin de semana un trabajador del Ayuntamiento fue baleado por un grupo de ambulantes.
Ahora, el gobierno municipal de Pepe Chedraui abrirá otro frente y una serie de críticas de los poblanos luego de que este martes el Congreso del estado aprobó la Ley de Ingresos de la capital con un aumento al Impuesto Sobre Adquisición de Bienes Inmuebles (ISABI) del 1.8 al 3%.
Esto es un claro desproposito en contra de la estrategia nacional de Claudia Sheinbaum y en la local de Alejandro Armenta, quienes prometieron que no crearían nuevos impuestos ni tampoco propondrían alzas a los ya existentes.
En los primeros 40 días del gobierno de Chedraui lo único imparable son los problemas.
¿Capital imparable?
Hasta ahora no parece.