Después de Rimet
Por: María Reyes / @maria_FerGR
Siempre me han hipnotizado los partidos porque son un espectáculo visual. Como bailarina intermitente, me obsesiona ver los movimientos y las formas desde un panóptico; tal vez por eso el fútbol me resulta precioso: es una coreografía improvisada de colores y formas sobre el verde del campo, bajo las luces del estadio.
El sábado regresó el Barcelona a la cancha y es de los milagros cotidianos más reparadores desde que nos engulló la cuarentena. Ante un estadio vacío, jugaron con la tercera equipación: un conjunto azul verdoso que me pareció precioso. Dicen que el contexto define todo. Voy una temporada tarde en mi crítica a los uniformes, lo sé, pero la apuesta por un modelo retro me parece perfecta justo en este momento de pandemia y nueva normalidad.
En general, Nike confeccionó las terceras equipaciones de varios equipos siguiendo la tendencia retro que recorre las pasarelas. Este regreso en el tiempo se ve en los kits del A.S. Roma, el Inter Milán, el Barcelona, el Paris Saint-Germain, el Tottenham, el Chelsea, el Atlético de Madrid y el Galatasaray. También lo vimos el domingo en el Eibar, pero esa es otra historia. Si vemos los diseños Nike en conjunto, todos tienen en común el cuello cuadrado tipo polo. Recordemos que en los 90-2000 vivimos el inicio de la moda deportiva (Terrace Fashion, para los británicos) que vio crecer a marcas como Polo Ralph Lauren y Lacoste e hizo que fuera aceptable usar la playera de tu equipo con unos jeans en un día normal.
Pero el uniforme del Barça es especial en su inspiración. La estética noventera fue tomada del kit de visitante de la temporada 1996/1997, diseñada por Kappa. Los que tuvieron la fortuna de ver esos partidos recordarán la playera verde con azul que portaba la escuadra azul grana. No es la primera vez que vemos al Barça en esos colores; por ejemplo, los vimos así en la temporada 10/11. Sin embargo, sí es la primera vez que la recuperación del diseño noventero y los colores nos remiten a esa temporada preciosa de los 47 goles de Ronaldo en 49 partidos. Campeones de la Copa del Rey, la Recopa y la Supercopa de España.
En ese entonces, el jersey tenía un rectángulo rojo a la mitad del pecho y el concepto era linear: sobre la playera se hacía un patrón de rectángulos superpuestos en distintas tonalidades de verde. La equipación azulgrana del sábado fue un poco más azulada, respetando el cuello tipo polo, cuadrado, con el borde azul y rojo. La apertura de la camisa fue una V estrecha, que rescataba el toque contemporáneo; además, el cuello terminaba en una base linear que concordaba con el escudo del FCB Barcelona. El borde de las mangas también tiene una línea azul marino. Como en todos sus uniformes, Nike recuperó el logo futura, una versión utilizada en los noventa donde la palabra Nike aparece en tipografía Futura ND 365 (de ahí el nombre) con el Swoosh (la palomita) abajo.
El detalle más actual fue el patrón de Jacquard en la playera. El telar Jacquard es un instrumento que permite conseguir diseños o patrones complicados tejidos en la tela mientras la prenda se confecciona. En lugar de bordar o estampar, esta técnica asegura que las playeras sean resistentes a desgastes, pero la misma posición de los hilos causa un juego de texturas y brillo visible. El patrón que vemos en el jersey del Barça son las líneas en ambas secciones del escudo de armas de la ciudad de Barcelona.
Ese mismo sábado me escribieron para recordarme algo; fue un mensaje dolorosísimo que me hizo buscar, más que nunca, ser el apoyo de una persona. Últimamente, aquello de la nostalgia anda rondándome la cabeza porque ha sido una temporada dura. ¿Qué echamos de menos verdaderamente?, ¿en qué nos estamos concentrando ahora como personas, como equipo? En realidad, las personas somos equipos de extraña conformación. A veces somos duplas goleadoras, un combo Batistuta-Ronaldo que, aunque jamás vuelvan a encontrarse, dejan residuos magnéticos después de 45 minutos. Siempre seremos Batistuta-Ronaldo. Parece que estamos condenados a la añoranza que poseen las cosas comunes, como la rumba y el fútbol.
Cerré mi fin de semana con esa nostalgia, y me quedé pensando en que estamos viendo una tendencia de la nostalgia en un momento de la historia donde no podemos acceder a otra cosa más que a los sentimientos. Eso hace el fútbol: es el tejido más antiguo del mundo, hecho de la nostalgia de los aficionados y los futbolistas, que vivimos buscando repetir el tiempo.
Resultado: 4-0, favor Barcelona
Lugar: Estadi de Son Mois o Iberostar Estadi


