Panóptico
Por: Hervey Rivera / @herveyrivera
Samuel Paty era un historiador y profesor de secundaria de 47 años en una escuela de la periferia parisina de Conflans-Sainte-Honorine que murió asesinado el viernes 16 de octubre, el último día del ciclo escolar al salir de su trabajo, por Abdoullakh Aboyezidovitch Anzorov, un extremista checeheno de 18 años que tenía la calidad de refugiado por el gobierno francés. Este joven acuchilló al profesor, lo degolló y tomó varias imágenes en su teléfono celular mostrando la cabeza del docente. Para cometer este acto se desplazó cerca de 80 kilómetros y fue abatido por la policía francesa en las horas posteriores al asesinato.
¿Por qué fue asesinado Samuel Paty? Por hacer su trabajo. En una clase habitual en la que abordaba la libertad de expresión mostró a los estudiantes caricaturas del profeta Mahoma. Este hecho desencadenó una serie de reacciones entre una estudiante musulmana y sus padres, que se potenció con acoso al docente en redes sociales. Paty fue objeto de una fetua, un pronunciamiento legal en el islam, emitido por un especialista en ley religiosa sobre una cuestión específica, dentro de territorio francés.
El suceso conmocionó a toda la sociedad francesa después de los atentados al semanario satírico Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015 donde murieron 12 personas y la toma de rehenes en el salón Bataclan y diversos tiroteos en calles de la capital francesa el 13 de noviembre de 2015 en el que murieron 135 civiles de parte de terroristas islámicos.
La respuesta de la República, como los ciudadanos franceses denominan a su Estado, fue contundente: el arresto de todas las personas involucradas en la conjura para asesinar a Paty, la expulsión de refugiados con antecedentes de militancia radical, el inicio de investigaciones por mensajes de odio en redes sociales y el homenaje al docente ampliamente difundido en el patio principal de la Universidad La Sorbona. La sociedad francesa también se movilizó en las principales ciudades, aun con las restricciones por la pandemia de COVID-19 que no cede en Europa.
El asesinato del profesor de historia se dio el contexto de la discusión nacional sobre el proyecto de ley que el presidente Emmanuel Macron presentó para combatir el islamismo radical que aumenta su presencia en el país galo. Según estimaciones de el Pew Research Center (PRC), en Francia había el 2016 unos 5.72 millones de musulmanes, aproximadamente el 8,8 % de la población. Si bien la mayoría de los habitantes que profesan el islam no tienen inclinaciones extremistas, las fuerzas de seguridad han detectado grupos de ciudadanos franceses que por segunda o tercera generación provienen de oriente medio y participan con organizaciones radicales.
El debate en Francia y buena parte de Europa sobre los derechos de minorías es un tema que polariza. Estos sucesos alimentan las posiciones políticas de ultraderecha que llaman por un endurecimiento de medidas y el control policiaco del tema de la migración, mientras que la tradición europea de solidaridad con los pueblos del mundo pasa por un momento de crisis.
