Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La renovación de la Cámara de Diputados en el 2021 y la concurrencia de 32 elecciones locales, en 15 de las cuales se definirá un nuevo gobernador, será el laboratorio del proyecto presidencial de Enrique Alfaro, dueño de la franquicia de Movimiento Ciudadano en el país.
Otro gobernador con sueños de opio de llegar a Palacio Nacional.
En la ruta del mandatario de Jalisco, quien aspira a ser candidato a presidente en los comicios del 2024, está la participación de MC en solitario en las próximas elecciones federales y locales con el objetivo de medir las oportunidades reales del partido naranja en el proceso de sucesión del lopezobradorismo.
El objetivo es claro: ganar diputaciones federales, curules locales, alcaldías y alguna gubernatura para reforzar las aspiraciones de Alfaro.
Sobra decir que esto representa un golpe muy duro para el PAN a nivel nacional al perder a uno de sus principales aliados políticos de los últimos años, con lo que sus intenciones de recuperar el gobierno de la República en las próximas campañas presidenciales se ven fuertemente disminuidas.
A pesar de que en las redes sociales y en los medios de comunicación exista la percepción de que el presidente Andrés Manuel López Obrador está perdiendo fuerza de cara a su elección intermedia, las últimas encuestas levantadas por las principales firmas de México siguen colocando a Morena como la primera fuerza política del país y el partido con la mejor intención de voto.
Los mismos estudios demoscópicos explican que solo un bloque aliancista conformado por Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y el otrora PRD podrían acercarse a Morena en los comicios intermedios.
Pero, Alfaro Ramírez ya no está interesado en que su partido se alíe al PAN.
A nivel local, el escenario no es diferente. De acuerdo con las encuestas más recientes publicadas por Mas Data, Mitofsky y Campaings & Elections, Morena se perfila para retener Puebla capital y la mayoría en el Congreso del estado en caso de que la alianza entre Acción Nacional, MC y PRD no se concrete.
Por si fuera poco, Enrique Alfaro ya tendría a su tapado para pelear por el Ayuntamiento de la Angelópolis en los comicios del 2021.
Aunque a finales del año pasado se mencionó que Enrique “La Fichita” Cárdenas podría abanderar a Movimiento Ciudadano en las elecciones intermedias del próximo año, la realidad es que el ex rector de la UDLAP no tendría ningún interés en participar en otras campañas tras su fracaso en los comicios extraordinarios del 2019 en los que fue expuesto de pies a cabeza por su riqueza ilícita, sus deudas fiscales y sus negocios con el gobierno de Enrique Peña Nieto.
En este mismo espacio narré como el aún líder estatal de MC en Puebla, Fernando Morales, ofreció, por la libre, la candidatura del partido naranja a alcalde de la capital al rector de la BUAP, Alfonso Esparza, quien se negó tajantemente a incursionar en la política por segunda vez luego de que en el pasado el PAN también coqueteó con él.
Ver: El ultimátum de Enrique Alfaro a Fernando Morales
Por esto es que Enrique Alfaro ya comenzó acercamientos con uno de los principales huérfanos de Rafael Moreno Valle: Marcelo García Almaguer.
Y es que tras renunciar al PAN por no meter ni las manos —sospechosamente— en la elección de Don Guillermo Pacheco Pulido como gobernador interino de Puebla, “Chelo” García se ha desdibujado y convertido en un político de medio pelo que no atina a generar una imagen propia a pesar de autonombrarse como uno de los expertos en marketing político.
Prueba de lo anterior es la nueva estrategia que García Almaguer emprendió desde hace unos meses como un político apartidista, que pretende venderse como un perfil ciudadano a pesar de haber crecido en el régimen morenovallista y haber sido cómplice de una de las eras más corruptas en Puebla durante los tres mandatos de Moreno Valle.
No es casualidad que Marcelito sea uno de los políticos más hiperactivos en la antesala del inicio del proceso electoral con reuniones vecinales, entrega de alarmas de seguridad y asambleas pagadas con los impuestos de los poblanos.
Tampoco resulta fortuito que el diputado local sin partido, más no independiente, ya haya buscado un grupo de “periodistas” sin ninguna influencia ni rating para pedirles de su apoyo para “lo que venga”.
Sólo eso le queda a “Chelo”.
Ver: ¿Cuántos apoyos ciudadanos consiguió García Almaguer para nombrarse diputado independiente?
Lo que es un hecho es que el papel de García Almaguer no será otro más que el del “tonto útil” de Morena para jugarle las contras al PAN y dividir su voto al ser un perfil más ubicado con la derecha y al conocer la estructura territorial de Acción Nacional.
Qué final para quien fuera uno de los “amigos cercanos” de Moreno Valle.
¿#ChePuede?