Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El PRI y el PAN al fin se quitaron las máscaras y se demostraron como lo que son: dos partidos, que perdieron sus ideologías hace mucho tiempo, que ahora sólo buscan el poder por el poder.
En el preludio de las elecciones intermedias federales y de las locales en las que 18 gubernaturas estarán en juego del próximo año, tanto Acción Nacional como el Revolucionario Institucional, hundidos en las peores crisis de sus historias, pretenden aliarse con el único objetivo de derrotar a Andrés Manuel López Obrador en el 2021.
De manera insólita, el albiazul y el tricolor le darán la espalda a sus ideologías y filosofías con tal de regresar al poder en los próximos comicios sin importar que en el camino se compruebe que estos dos partidos políticos siempre fueron lo mismo, pero con diferentes colores y siglas.
Y es que, el temor al lopezobradorismo es capaz de fusionar el agua con el aceite.
La ridícula iniciativa “ciudadana” de Sí Por México, encabezada por el vulgar Claudio X. González, que busca crear al PRIANRD en las campañas del próximo año, no es más que un invento similar al del monstruo del Doctor Víctor Frankenstein que dejará en claro que en el país siempre existió la Mafia del Poder, nacida del amasiato entre el PRI y el PAN, más las sobras del PRD.
Pero, la alianza de estos tres partidos va más allá de un simple tema electoral, ya que, más allá de los resultados de las próximas elecciones, el bloque opositor de AMLO comprobará que el poder en México no es más que un trofeo que las cúpulas priistas y panistas se pasan de mano en mano sin importar la opinión de sus electores.
¿Se imaginan que en España el PSOE y el PP se unieran para derrotar a Podemos?
Impensable.
Lo que no suena lógica, suena metálico.
Los priistas y los panistas son capaces de unirse en contra de Morena con tal de regresar al poder y recuperar los grandes negocios que representan controlar la Cámara de Diputados y las gubernaturas que estarán en juego en junio del próximo año.
Como ya bien lo explicó Arturo Rueda en su entrega del jueves de Tiempos de Nigromante, en la que dibujó futuros escenarios en los que notables priistas y los hombres custodios panistas harían campaña hombro con hombro, la unión del PRIANRD fusionará lo peor de estos partidos que tanto dañaron a Puebla y a México en el pasado.
Toda la corrupción en una sola casilla de la boleta electoral del 2021.
Esto, sobra decirlo, será un festín para Morena.
A nivel federal, el lopezobradorismo podrá realizar una campaña en la que muestre el sangriento gobierno de Felipe Calderón con la malograda guerra contra el narcotráfico con los escándalos de corrupción del sexenio de Enrique Peña Nieto.
Es un mismo spot, García Luna y Emilio Lozoya.
Javier Lozano con Salvador Cienfuegos.
Los ignominiosos gobiernos de Javier Duarte, César Duarte, Roberto Borge, Humberto Moreira con los de Miguel Ángel Yúñez, Ángel Aguirre, Graco Ramírez y Carlos Joaquín.
Los tenebrosos casos de las Guardería ABC, de la Refinería Bicentenario, en Tula; con los de la Casa Blanca, Odebretch, Ayontzinapa y la Estafa Maestra.
Brutal.
A nivel local, el barbosismo ya se frota las manos para que la alianza entre el PRI y el PAN se concrete en Puebla.
Así, Morena podría evidenciar que la alternancia en la Angelópolis fue sólo un cuento de hadas con el que nos vieron la cara en el 2010.
Como ejemplos se podrían utilizar los saqueos del priista Alfredo Arango y del panista Jorge Aguilar Chedraui, en las Secretaría de Salud.
Las obras fantasmas de Javier García “Rata” Ramírez y de Luis “El Percusionista” Banck, en la Secretaría de Infraestructura.
Las nóminas infladas de aviadores y demás negocios turbios de Darío Carmona y de Jorge Benito Cruz, en la SEP.
Los saqueos de Enrique Doger y de Alfonso Esparza, a la BUAP.
Todas las pillerías de Fernando Manzanilla, Luis Maldonado, Valentín Meneses y Javier López Zavala, en la Secretaria General de Gobierno.
En pocas palabras, Mario Marín y Rafael Moreno Valle, de la mano, en la misma casilla de la boleta electoral del 2021.
El Lydia Gate y Chalchihuapan.
El góber precioso y el góber bala en una fusión histórica.
¿El PAN cargará con el desprestigió del PRI?
¿El Revolucionario Institucional se endosará la escandalosa corrupción de Moreno Valle?
¿Acción Nacional abrazará a Mario Marín?
¿El PRI santificará también la imagen del impresentable Rafael Moreno Valle?
El poder por el poder.
No cabe duda: el PRIANRD es el último clavo al ataúd de los panistas, priistas y perredista.
Un funeral comunal para el 2021.
Sí por México, Sí por el poder.
No, por favor.
