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Historia de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Bien dicen que para tener la lengua larga hay que tener la cola muy corta.
Y es que, la incongruencia y la nula calidad moral de Claudia Rivera y sus esbirros ya no sorprende, lo que realmente llama la atención es la corta memoria y la amnesia selectiva con la que la repudiada alcaldesa y su grupo de enanos se exhiben a diario.
Nuestro Payasitos de Facebook, quienes obedecen las órdenes de su jefa Claudia y que se bautizaron como el Frente Contra las Campañas Negras, sí que tienen la lengua muy larga, pero su cola es inmensa.
Tan inmensa como su desmemoria y su mezquindad.
Rivera Vivanco “quemó naves” este lunes luego de que el fin de semana vio esfumarse su último intento de ser impuesta como la candidata de Morena a la alcaldía de Puebla y con ello su sueño guajiro de reelegirse.
Ahora, la edil busca ganarle en la mesa a Gabriel Biestro, quien se perfila a abanderar al Movimiento Regeneración Nacional en la Angelópolis, lo que no pudo retener por su falta de capacidad y su ineficiente gobierno municipal, catalogado por diferentes encuestadoras y estudios como el peor del país.
Ver: Arden las dirigencias estatales de Morena y del PAN
Claudia Rivera, a través de su novio Roberto Zataraín, le filtró al malversado periodista Rodolfo Ruiz una supuesta lista de trabajadores del Congreso del estado que presuntamente operan una red digital en redes sociales para impulsar a Biestro Medinilla y para denostar a los adversarios del diputado local con licencia.
Los únicos que aplaudieron esta filtración disfrazada de “investigación periodística”, sobra decirlo, fueron los payasitos del Frente Ciudadanos Contra las Campañas Negras.
Entre los objetivos de esta supuesta estructura pagada con los recursos del Legislativo local se encuentran, ¡oh, sorpresa!, Liza Aceves, René Sánchez Galindo, Magaly Herrera, Andrés García Viveros, acusado por acoso sexual, José Juan Espinosa, Héctor Alonso Granados, el propio Zataraín y Ruiz Rodríguez, entre otros.
El dardo lanzado contra Biestro no es más que el último intento desesperado de Claudia Rivera por quitarle la candidatura al hombre que la hizo candidata en el 2018 al acusarlo de no respetar los reglamentos de la convocatoria para el proceso interno de Morena en la capital poblana al faltar el pacto de no agresión entre aspirantes.
Como era de esperarse, Zataraín Leal le contó una pequeña parte al malintencionado director de e-consulta, quien está obsesionado con Miguel Barbosa y su círculo compacto tras ser descubierto como traidor cuando fue contratado por el hoy gobernador como subordinado durante las campañas electorales del 2018 y 2019.
¿Qué omitió contarle Roberto Zataraín a Rodolfo Ruiz?
Que las mismas granjas de bots que acusa de pertenecer a Gabriel Biestro son parte del equipo de contención de Claudia Rivera y de su desastroso Ayuntamiento de Puebla.
Hasta para algo tan básico, los asesores de Claudia Rivera brillan por su ineptitud.
Al decir del malversador Rodolfo Ruiz, Marko Azarael Moreno, a quien define como “operador de redes y estrategia digital” de Gabriel Biestro y trabajador del Congreso local, opera cuentas de Twitter y Facebook, y granjas de bots, para hostigar y acosar a los rivales del expresidente del Legislativo local.
Sin embargo, Zataraín olvidó contarle que Marko Azarael fue contratado por el equipo de campaña de Claudia Rivera en el 2018 para llevar parte de su estrategia en redes sociales, al ser propietario de una agencia de marketing digital y también es proveedor del Ayuntamiento de Puebla.
Lo que el gurú aldeano de Claudia Rivera tampoco le detalló a “Candyman” Ruiz es que él ha contratado con recursos públicos de la Comuna (sí, el novio dispone de las arcas como su chequera personal) a estas mismas granjas de bots para atacar a Genoveva Huerta, Oswaldo Jiménez, a Mónica Rodríguez Della Vecchia y a Eduardo Rivera Pérez, así como a los periodistas críticos de la Comuna como Arturo Rueda, Mario Alberto Mejía, Iván Tirzo y Elvia Cruz, entre otros.
Un dato que resulta bastante curioso es que Oswaldo Jiménez, sobrino del ex gobernador Tony Gali, es uno de los blancos de ataque recurrentes de la pareja Rivera-Zataraín a pesar de que el novio de la alcaldesa fue uno de los grandes amigos de la familia del ex mandatario hasta que fue desterrado por un fraude que apunta a la obra fantasma de un elevador en el Palacio del Ayuntamiento capitalino.
Si alguien conocía a la perfección la estructura presuntamente vinculada a Gabriel Biestro eran Claudia Rivera y su pareja, pues ellos mismo utilizaron esta estrategia en redes sociales para contener los mensajes de los ciudadanos, y no a los políticos, que a través de Facebook y Twitter evidenciaban y se quejaban por el inoperante, incapaz e ineficiente gobierno municipal de Puebla.
Ver: El próximo jueves se define el candidato de Morena
Al igual que Liza Aceves, quien en la campaña de hace tres años ordenaba y dictaba los ataques contra Rivera Pérez, entonces candidato del PAN al Ayuntamiento de la capital.
Las evidencias de las conversaciones de Aceves López serán expuestas en este mismo espacio en una próxima entrega.
El dardo lanzado contra Gabriel Biestro resultó un boomerang que golpeó el rostro de Claudia Rivera y de su pareja sentimental.
A los Claudiosos se les olvidó ponerse el impermeable tras aventar la mierda al ventilador.
La alcaldesa y su grupo de enanos quedaron otra vez expuestos por darse golpes de pecho y andar de mustios.
Ver: No nos va a amordazar, señora Claudia Rivera
Son tan torpes que las huellas de su guerra sucia contra los líderes del PAN están regadas por todos lados.
En su desesperación por no obtener la candidatura, Rivera Vivanco ya optó por quemarlo todo y llevarse al despeñadero hasta a los suyos.
¿Ahora con qué van a salir los Payasitos del Frente Ciudadano Contra las Campañas Negras?
A ver si con esto recuperan un poco de memoria.
Dignidad, señoras y señores. Muestren un poco de dignidad.










