Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Cada que los dirigentes del PAN en Puebla, que juegan a ser oposición, alzan la voz para criticar a los gobiernos emanados de Morena, sus lamentos se pierden en el aire, ya que su pasado morenovallista los condena.
Aunque la dupla de desmemoriados que lidera a Acción Nacional en la aldea, Genoveva Huerta y Francisco Fraile, buscan desprestigiar todas las acciones emprendidas por la administración de Miguel Barbosa para componer el orden del estado tras el corrupto régimen de Rafael Moreno Valle, la realidad es que sus posturas pierden toda seriedad ante la falta de calidad moral de ambos.
Dicho de otra forma: la dirigencia del PAN Puebla es inmoral.
La señora Huerta carece no sólo de dignidad para ser una oposición seria en el estado, también su falta de retórica, dialéctica e ignorancia la exhiben como uno de los peores liderazgos del partido albiazul en el estado.
Sin la imposición del morenovallismo, ¿Genoveva Huerta hubiera sido, tan siquiera, una opción para presidir el Comité Estatal del panismo poblano?
Ver: Los ‘tarifazos’ que no indignaron a la desmemoriada oposición panista
La actual lideresa inmoral del PAN bien haría en buscar a una mujer que sí logró ser una oposición seria en Puebla: Ana Teresa Aranda, ex presidenta del partido que hoy pierde todo su prestigio por las ocurrencias que dejó Moreno Valle tras su muerte.
Y es que para Genoveva Huerta todo acto de justicia y combate a la corrupción morenovallista es “una cortina de humo” o “cacería de brujas”. La lideresa panista no pasa de lugares comunes y discursos acartonados para contraponerse a la Cuarta Transformación en Puebla.
Aranda Orozco mucho ayudaría a Huerta Villegas con un curso intensivo de sarcasmo, historia y doctrina partidista para evitar que su presidenta siga haciendo el ridículo al defender lo indefendible.
Pero si los tropiezas de la señora Huerta no fueran suficiente, el segundo a bordo del CDE panista, Paco Fraile, es digno de un estudio psiquiátrico.
Además de padecer el Síndrome de Estocolmo tras ser casi ser encarcelado por el morenovallismo por su putrefacta gestión en la delegación del IMSS Puebla, el “Pastor” Fraile ahora es el paladín de la memoria de su verdugo, Rafael Moreno Valle.
¿Con qué calidad moral, Fraile García puede criticar cualquier acción de gobierno cuando él saqueó las arcas del Instituto Mexicano del Seguro Social?
Aunque Fraile finja demencia, el expediente 2282/2012 de la Secretaría de la Función Pública habla por sí solo: el secretario general del PAN en Puebla fue habilitado por un periodo de 10 años para ocupar cargos públicos y multado con dos millones 611 mil 790 pesos por anomalías en la ejecución de algunas obras en el hospital general de la Margarita de la ciudad de Puebla, específicamente por modificaciones al presupuesto de inversión establecido en el contrato en el año 2012.
Ver: El día que Paco Fraile rogó por ser candidato de Morena a gobernador
¿Cómo un desfalcador de las arcas pública puede ser una voz opositora de cualquier autoridad?
Es tan corta la memoria del presunto delincuente, quien fue acusado por Jorge Aguilar Chedraui y Blanca Jiménez en el 2015, que ya olvidó su complicidad en el Fraude Electoral de Puebla en contra del ahora gobernador Miguel Barbosa.
Como vocero de la extinta Martha Erika Alonso, el “Pastor” Fraile avaló que la democracia en Puebla fuera pisoteada por la adicción al poder de Moreno Valle.
¿Estos son los líderes del PAN que buscan ser la oposición del PAN en Puebla?
En Acción Nacional no se dan cuenta que cada vez que abren la boca el tufo putrefacto del morenovallismo sale a bocanadas.
Qué fácil es la oposición sistemática.
Genoveva Huerta y Paco Fraile son dos liliputienses que por su genuflexo y servil pasado no pueden ser tomados en serio.
Tantita memoria, señores.