Causa y Efecto
Por: José Antonio de la Vega Moreno / @Tono_delaVega
Como hace años no se veía, la comunidad universitaria está más unida que nunca.
La comunidad universitaria se mueve y respira por sí sola.
La comunidad universitaria ruge y urge mayor seguridad en su entorno.
Luego de cumplirse una semana de manifestaciones de protesta por el asesinato de los tres jóvenes estudiantes de medicina de la UPAEP y de la BUAP, así como del joven trabajador del volante de plataforma Uber, pretende extenderse hasta que, los acuerdos y los compromisos de seguridad se establezcan de la mejor manera para dar tranquilidad y paz a los jóvenes, hombres y mujeres universitarios.
La muerte de los estudiantes de medicina llevó ya a movilizar al Politécnico Nacional y a la Universidad Autónoma de México, universidades en el Estado de Veracruz, instituciones educativas en diversos municipios, incluyendo San Martín Texmelucan.
Esto nos hace reflexionar que, de no responder a los jóvenes, ellos serán los que arrebaten las riendas de la actividad social, profesional y política, puesto que, hasta el momento se les ha dotado de un futuro incierto, sin seguridad y con una descomposición que a nadie conviene.
La unión universitaria es de aplaudirse, de admirarse y de respetarse.
Lo cierto es, que su unidad es por la pandemia de inseguridad no exclusiva de nuestro estado y que todos sabemos brota a lo largo y ancho de nuestro país.
Los medios de comunicación, las autoridades y los diversos sectores de la población, tenemos que demostrar a estos jóvenes que no estamos indiferentes a sus demandas, ni somos enemigos de sus protestas.
Puebla vibra y tiene sangre para bombear y mover a esa comunidad universitaria que durante años estuvo dormida, no la dejemos que regrese a ese letargo, su voz la necesitamos.
Si hoy lamentablemente la muerte de tres de sus compañeros estudiantes de medicina los une.
Que mañana a estos jóvenes universitarios sus ideologías, las posturas internas de cada una de sus alma maters, las diferencias en las siglas de sus instituciones, no los dividan, no los separen.
Ya despertaron, no vuelvan a su letargo.
Los necesitamos.