Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La cruzada contra la corrupción que el gobierno barbosista está emprendiendo en Puebla pronto entregará otra cabeza, la cual ejemplifica a la perfección la escandalosa corrupción que el régimen del siniestro Rafael Moreno Valle encabezó y solapó en los ayuntamientos presididos por el PAN y sus partidos aliados.
Y es que, el morenovallismo fue un cáncer que no sólo se enquistó en el gobierno estatal, también lo hizo en las alcaldías en las que sus ediles se convirtieron en simples encargados de despachos, que sólo obedecían las órdenes del megalómano ex gobernador priistas fallecido hace ya casi dos años.
Además de los delitos cometidos en contra del servicio público, Moreno Valle también vulneró con una alarmante simpleza todos los principios de autonomía y libre elección de los gobernantes. Ahí está el caso de la imposición, sin conseguir un solo voto en las urnas, del espurio y advenedizo Luis Banck, quien llegó a la alcaldía de Puebla sin conocer al menos cinco colonias de la capital del estado.
No sólo eso, el siniestro Rafael, de buenas a primeras, tuvo la ocurrencia de ampliar, con la sumisión y complicidad de sus diputados locales, el periodo de los presidentes municipales de tres a cuatro años y ochos menos. Esta locura del emperador provocó una severa crisis de gobernabilidad, de seguridad y hasta social en los principales municipios de la entidad.
Los alcaldes que fueron elegidos en los comicios intermedios del 2013 se convirtieron en verdaderos “Varguitas”, enloquecidos de poder y graves adicciones al dinero público.
El morenovallismo fue un virus que infectó todos los niveles de la administración pública a nivel estatal y municipal.
En días recientes, el gobernador Miguel Barbosa dio señas del siguiente paso de la cruzada contra la corrupción que encabeza, pues el mandatario poblano avisó que la Auditoría Superior del Estado ya investiga todas las irregularidades cometidas durante las presidencias municipales recientes.
En lo más alto de esta lista, el mandatario poblano, colocó a los ex alcaldes poblanos Tony Gali y al gris Luis Banck, en quien Barbosa Huerta puso principal énfasis al comentar que el ex baterista de música pop se fue de la Angelópolis sin rendir cuentas de todas las irregularidades cometidas a su ignominioso paso por el Charlie Hall.
Pero, el ex alcalde que ya tiene sus días en libertad contados es el panista Leoncio Paisano luego de que la Fiscalía General del Estado ya liberó la mañana de este jueves la orden de aprehensión en su contra por diferentes delitos ya comprobados a su paso por la Comuna de San Andrés Cholula.
Paisano Arias dibuja de pies a cabeza la incuantificable corrupción que el morenovallismo solapó desde el gobierno del estado en cada uno de los municipios encabezados por Acción Nacional.
Es más, una fuente de extrema confianza le adelantó a quien esto escribe que el ex edil sanandreseño ya tramitó su correspondiente amparo para evitar el inminente encarcelamiento en las próximas semanas.
El ex mesero del bar ‘El Tigre de Santa Julia’ ya duerme con su amparo bajo el brazo.
Además de Banck, Gali y Paisano, en esta lista de exalcaldes morenovallistas que tendrán que rendir cuentas ante la justicia también están José Juan Espinosa, Manuel Madero, Carlos Morales, Rafael Valencia Ávila, entre otros muchos ex siervos de Moreno Valle que se dedicaron a saquear sus municipios.
Así como la cacería de ex secretarios estatales sigue avanzando, la caza de ex alcaldes corruptos también corre de manera paralela.
Lo que resulta increíble es que muchos de los antes mencionados ya se veían regresando en el 2021 a las boletas para pelear por las alcaldías que dejaron en la miseria y en ruinas.
La desmemoria y sinvergüenza de los morenovallistas es inagotable.
Tras Paisano ¿quién será el siguiente en caer?
Podría ser Luisito Banck, pero todas las fichas apuestas por José Juan “El Loco del Pueblo” Espinosa.
Es oficial: la cacería de los ex alcaldes morenovallistas ya inició.
