Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Muy decepcionados y frustrados se quedaron los opositores y enemigos del gobernador Miguel Barbosa luego de que el titular del Ejecutivo estatal anunció que el ambicioso proyecto de la Agencia Estatal de Energía de Puebla goza de cabal salud a pesar del acuerdo del gobierno federal denominado Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, que frenará la inversión privada en energías renovables como la eólica y solar en el país.
A pesar del plan de la Secretaría de Energía federal, que busca fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad a través de limitar a la inversión extranjera y nacional en el sector, el gobierno de Barbosa Huerta tiene bien amarrados los proyectos de la innovadora AEE, la cual generará una derrama económica de 40 mil millones de pesos.
El titular de la Agencia Estatal de Energía de Puebla, Rodrigo Osorio, le explicó a este reportero que, tras el polémico acuerdo de la Sener, la comunicación con la federación ha sido permanente para asegurar las inversiones del Grupo Alquimara y de la empresa española Renovables de Iberdrola, las cuales generarán una derrama económica en la entidad de 235 millones de dólares con la construcción de dos centrales fotovoltaica en Cuyuaco y Esperanza.
Y es que estas millonarias inversiones para la entidad, que fueran gestionadas por la talentosa Olivia Salomón, secretaria estatal de Economía, cuentan con la certidumbre y los apoyos necesarios por parte de la administración barbosista para conseguir las licencias y permisos necesarios por parte de la Secretaría de Energía federal.
No está de más recordar que la dupla Salomón Vivaldo y Osorio Diáz presentaron al inicio del gobierno de Barbosa las 16 iniciativas documentadas, anteproyectos y cartas de intención de la Agencia Estatal de Energía de Puebla, que, a la fecha, suman más de 20 mil millones de pesos.
Ver: Agencia Estatal de Energía sigue en marcha: MBH
Así como las más de un millón cuatrocientas mil hectáreas para la generación de energías, de las que 450 mil hectáreas serán para el sector fotovoltaico, 620 mil hectáreas para el eólico y 120 mil hectáreas para geotérmica.
El titular de la AEE detalló en exclusiva al autor de esta columna que los planes de Iberdola y Alquimara, en Puebla, siguen en pie, hasta el momento y que no ha habido algún intento de cancelación de proyectos o ponerlos en stand by ni por parte del estado y mucho menos de la federación.
En la charla telefónica, Osorio Díaz también detalló que algunos de los proyectos presentados por las firmas energéticas están en su etapa final de permisos para comenzar a operar en el estado, mientras que otros ya están obra como los centro eólicos y fotovoltaicos de Esperanza y Cuyuaco, los cuales siguen avanzando en la construcción de sus paneles.
Al decir del titular de la Agencia Estatal de Energía de Puebla, las empresas que apostar para invertir en Puebla “están aquí para quedarse”, por lo que, de la mano de la federación —me comentó Rodrigo Osorio— se llevarán a buen puerto todos los proyectos, obras y programas para el organismo descentralizado, que es una de las apuestas más grandes del gobierno de Miguel Barbosa.
Los resultados, precisó el funcionario para las Historias de un Joven Reportero, comenzarán a verse de 8 a 16 meses como así fue la promesa de la administración estatal.
“La Agencia Estatal de Energía tiene mucha cuerda, hoy como toda la materia económica está paralizada, sin embargo, el director de la Agencia está en contacto con las empresas que tienen inversiones en materia de energías limpias en Puebla, como Iberdrola, el proyecto no se acaba como alguien dijo”, fueron las palabras exactas de Miguel Barbosa para fulminar a las especulaciones de los liliputienses que esperaban con ansias la cancelación de las inversiones para el estado.
Los enemigos del gobernador de Puebla y sus desmemoriados medios aliados, que aún lloran la muerte de su patrocinador, el siniestro Rafael Moreno Valle, pueden esperar sentados el fracaso de la administración barbosista.
Aunque las notas malintencionadas de la caja de resonancia del morenovallismo titularon que la Agencia Estatal de Energía de Puebla y sus proyectos “estaban en jaque”, la realidad es que lo único que sí “está en jaque” es su credibilidad tras una década de tener las manos hinchadas de tanto aplaudirle al dictador Moreno Valle a cambio de recibir millones y millones sin ninguna justificación más que ser cómplices de sus corruptelas.
Que los opositores y los medios de comunicación que critican sistemáticamente a Barbosa vayan eligiendo bien sus sillas, porque el gobierno del estado continúa marcando la pauta a nivel nacional.
Así de sencillo.
