Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La cruzada contra la corrupción en Puebla, que encabeza el gobierno de Miguel Barbosa, además de ser un acto evidente de justicia y de rendición de cuentas tras una oscura década en la que los gobiernos del PAN quebrantaron las arcas del estado y dejaron hundida a la entidad en una serie crisis financiera, también logró ya instaurar en el colectivo que el morenovallismo, más allá de la historia que nos contaron, fue un fracaso por las incontables pillerías y transas que se realizaron con el dinero público.
Una de las estrategias que más réditos electorales le dejó al atroz régimen del siniestro Rafael Moreno Valle fue estigmatizar al PRI como el partido de la corrupción. En todas y cada una de las campañas, ya fuesen locales o federales, el morenovallismo utilizó su inagotable discurso de “no regresar al pasado” y de señalar como el origen de todos los males al indefendible Mario Marín y a su grupo de hampones.
En cada proceso electoral, la imagen y el nombre del góber precioso eran protagonistas de spots de radio y televisión, así como de las campañas negras en redes sociales, para mermar a los candidatos del Revolucionario Institucional, quienes no podían no ser vinculados al exmandatario oriundo de Nativitas Cuautempan.
Desde Javier López Zavala, pasando por Enrique Agüera y hasta Blanca Alcalá, todos fueron víctimas del lastre que la figura de Marín Torres significaba para el PRI.
Con Marín como el centro de cada ataque, el morenovallismo logró arrasar en las elecciones locales del 2013 y del 2016, pero su argumento se acabó con la irrupción de Morena en el tablero electoral de Puebla y del país.
Hoy por hoy, la historia dio un giro de 180 grados.
El PAN, además de enfrentar una severa división interna, también ya fue estigmatizado como un partido corrupto, al igual que el PRI y su infame Mario Marín.
Y es que, el gobierno de Miguel Barbosa, desde el inicio, destapó la cloaca del morenovallismo, la cual, desde hace mucho, muy pocos medios de comunicación y periodistas documentamos en su debido momento.
Ahora, Barbosa Huerta, con la difusión mediática de su lado y con los alcances que da de manera natural la estructura gubernamental, nos ha mostrado a todos los poblanos la escandalosa corrupción con la que Acción Nacional y Moreno Valle ejercieron el poder en Puebla.
No hay una sola obra pública, programa social o proyecto gubernamental en la que el siniestro Rafael y su grupo de gánsteres no hicieran negocios por debajo del agua para enriquecerse de una forma descarada en apenas unos años.
Ahí están Fernando Manzanilla, Eukid Castañón, Jorgito Aguilar Chedraui, Luis Banck, Pablo Rodríguez Regordosa, José Juan Espinosa, Jorge Benito Cruz, Diego Corona Creaman, Patricia Leal, Max Cortazar, Marcelo García Almaguer, Alfonso Esparza, Jesús Giles, como los ejemplos perfectos de las atrocidades que se cometieron desde el gobierno del estado.
El morenovallismo es una vergüenza hasta para el propio PAN.
De hecho, la estrategia de Acción Nacional para los comicios intermedios del 2021 será evitar, a como dé lugar, que se le vincule al impresentable Moreno Valle.
Muestra de lo anterior es el primer spot electoral que el Comité Directivo Estatal, que Genoveva Huerta aún preside, liberó en estos días para conformar la plataforma del partido para el proceso del próximo año en el que estará en juego el Congreso del estado, la alcaldía de Puebla capital, y el resto de los 216 ayuntamientos.
En el video que ya circula en las redes oficiales del PAN, bajo el ridículo slogan “Rescatemos Puebla” se borró todo rastro del morenovallismo.
Ni una sola imagen referente del “legado” que dejó Moreno Valle fue incluida en este spot.
Ni el Museo Barroco ni la Estrella de Puebla ni el Teleférico ni el remodelado Estadio Cuauhtémoc ni el Parque Metropolitana ni el CIS ni los puentes atirantados ni el Hospital General Rafael Moreno Valle ni el Tren Turístico ni el Hospital para el Niño Poblano.
Nada, ni una sola de las obras que tanto enorgullecieron en el pasado a los panistas forman parte del primer video electoral con el que Acción Nacional planea regresar a la Comuna de la Angelópolis y a recuperar la mayoría en el Legislativo local.
Como lo fue Mario Marín, Rafael Moreno Valle es un lastre para el PAN.
Hasta Genoveva Huerta, una de las principales huérfanas del priista, reconoce eso.
¿Qué dirán el resto de hampones que Rafael hizo crecer en su régimen de que la presidenta panista tenga un morenovallismo vergonzante?
Al fin, en Acción Nacional reconocieron que Moreno Valle fue lo peor que le pudo pasar a Puebla después de Mario Marín.
¿Quién en su sano juicio quiere que se le relacione con un corrupto de grandes ligas como lo fue el fallecido senador?
La cruzada barbosista contra la corrupción ya cumplió con su primer objetivo al encarcelar a los primeros delincuentes de cuello blanco.
Ahora será el turno de los intereses electorales.
Así como lo fue Marín, Moreno Valle será la tumba del PAN en el 2021.
