La polémica se desató este martes 10 de diciembre cuando comenzó la venta de boletos para el partido de ida de la final de la Liga MX entre América y Monterrey, que se disputará el jueves 12 de diciembre a las 20:00 horas en el estadio Cuauhtémoc de Puebla.
Sin embargo, los aficionados que esperaban adquirir sus entradas en las taquillas del estadio recibieron una noticia inesperada: los boletos solo estarían disponibles a través de la plataforma en línea Boletomóvil.
Desde la noche del lunes 9 de diciembre, numerosos fanáticos se habían congregado a las afueras del estadio, incluso acampando, con la intención de asegurar su lugar para este encuentro crucial.

Su molestia fue evidente al enterarse de que no habría venta física de boletos, lo que provocó reacciones airadas.
En medio de la indignación, un grupo de aficionados amenazó con bloquear la autopista México-Puebla como forma de protesta, un anuncio que rápidamente encendió el debate en redes sociales.
El descontento no solo se centró en la modalidad de venta, sino también en los precios, que oscilan entre los mil 700 y 3 mil 400 pesos, cifras consideradas elevadas por muchos seguidores.
Esta situación generó críticas hacia la organización del evento, que, según los afectados, no tomó en cuenta a aquellos aficionados que no tienen acceso a internet o que preferían adquirir sus entradas de forma presencial.