Por: Staff El Incorrecto / @elincorrectomx
Javier Aguirre habló en rueda de prensa de manera telemática, como ya es habitual en esta ‘nueva normalidad’, para analizar el partido de mañana frente al Valladolid que se disputará a las 19.30 horas en Butarque.
El técnico afirmó que su equipo llega en buen tono físico a este primer partido de los once que restan, algunos mejor que antes. No hay bajas, solo Alex Szymanowski estará ausente por estar en la recta final de su recuperación. Una victoria, asegura, lanzaría a sus jugadores hacia la permanencia. “Llegamos bien. Los jugadores son conscientes del nuevo fútbol. Sin público. Nos obliga a jugar con la misma intensidad y a sacar la motivación de otra parte. Hay que ver eso con los rivales de verdad. Más que errores en estos partidos que estamos viendo en la Bundesliga faltó ritmo. En el derbi andaluz hubo ritmo, pero después de noventa días cuesta, eso se gana con amistosos y no pudimos disputarlos. Yo espero que no haya errores de concentración”, comenta Aguirre.
El mexicano alaba el compromiso de sus futbolistas durante el confinamiento. “Físicamente estamos bien, pero no hay parámetros con el resto. En la medida de lo posible hemos ido al estadio y competido entre nosotros, pero no sabemos cómo arrancaremos. La verdad es que llega un buen equipo como el Valladolid, están muy bien dirigidos y nos van a exigir. Jugando en casa tenemos que buscar los tres puntos. Más ante ellos que podemos meterlos en el lío”.
Los cinco cambios ni benefician ni perjudican”
Para Aguirre, los cinco cambios solo benefician al fútbol. “Lo importante era cómo estaban ellos y sus familias. Ya entramos en materia y me sorprendió que, en la soledad, el noventa por ciento trabajó muy bien y llegó mejor. Los cinco cambios ni benefician ni perjudican. Viene bien con tantos partidos y por el clima. Lo que beneficia es al espectáculo”.
Lo peor, la ausencia de sus aficionados. “Duele que no estén los aficionados alentando y con su camiseta, es lo que más me duele en la vuelta, que no estén ellos y no podamos estar cerca en los partidos”.
No es su primera vez a puerta cerrada
La experiencia a puerta cerrada ya la vivió el técnico pepinero en el entonces Calderón, pero esta vez, la situación es muy diferente. “Estuve en un partido de Champions, Atlético-PSV, hubo lío con el Marsella y nos sancionaron. Recuerdo el silencio y hablar con más precaución. Allí había 50.000 personas fuera alentando, aquí no va a ser posible esto. No es agradable, pero todo sea por el bien de la salud”.
No podemos ni acercarnos, tenemos que usar guantes, desinfectantes, distancia… Es muy impersonal”
Han pasado tres meses desde el último partido, ahora es más impersonal y difícil todo. Terminamos con la alegría de la victoria contra el Villarreal, estábamos preparando el partido ante el Valladolid. Me fui a casa y por la noche me enteré que se suspendía LaLiga. Pedí venir el viernes, sentarnos para despedirnos y me dijeron que ni eso se podía. Volvimos noventa días después y esto no se parece en nada. Aquí estás tú y la silla, y no podemos ni acercarnos, tenemos que usar guantes, desinfectantes, distancia… Es muy impersonal. Si a eso le añadimos un drama personal es más fuerte todo”.
