El juego doble del Tío Poncho en la extraordinaria en Puebla

El doble juego de Esparza Ortiz quedó evidenciado este miércoles durante la desangelada visita de Marko Cortés, presidente del CEN de Acción Nacional, a la entidad para hacer campaña con Cárdenas Sánchez ante el notorio vacío que había existido por parte de la dirigencia nacional del partido albiazul hacia su candidato en Puebla

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Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

El segundo rectorado de Alfonso Esparza en la BUAP se ha distinguido por una simulación descarada.

Una vez amarrado su segundo periodo como director de la máxima casa de estudios del estado en el 2017, Esparza Ortiz comenzó a desmarcarse del morenovallismo a pesar de que Rafael Moreno Valle y José Antonio Gali le dieron el visto bueno a su reelección en la Benemérita poblana.

Y es que el Tío Poncho decidió a irse por la libre a pesar de que Moreno Valle ya había puesto a andar la maquinaria para imponer a Martha Erika Alonso en el gobierno del estado y trazado su ruta para que, a través de un descarado fraude electoral, su esposa se convirtiese en la sucesora de Gali Fayad.

El plan morenovallista fue desatendido por Alfonso Esparza, quien comenzó a mover sus fichas hacia el partido que fundó Andrés Manuel López Obrador, Morena, para respaldar a sus candidatos en Puebla, en específico, a Claudia Rivera (en mayor medida) y a Luis Miguel Barbosa (en menor medida).

Sin embargo, el rector de la BUAP juraba y perjuraba, como buen simulador que es, que sus lealtades seguían firmes a Moreno Valle y a Alonso Hidalgo.

Nada más alejado de la realidad.

La evidente traición de Esparza a los ex gobernadores extintos fue conocida por todos y su permanencia al frente de la BUAP prendía de alfileres en la administración alonsista. Y, sin embargo.

 Ahora, el Tío Poncho está repitiendo su estrategia de jugar a ganar-ganar en la elección extraordinaria en Puebla.

Por un lado, le promete toda la estructura de la Benemerita de Puebla a Barbosa Huerta, y por el otro, manda a sus personeros a hacer campaña con Enrique Cárdenas, abanderado del PAN (aunque le avergüence al ex rector de la UDLAP) en la entidad.

El doble juego de Esparza Ortiz quedó exhibido este miércoles durante la desangelada visita de Marko Cortés, presidente del CEN de Acción Nacional, a la entidad para hacer campaña con Cárdenas Sánchez ante el notorio vacío que había existido por parte de la dirigencia nacional del partido albiazul hacia su candidato en Puebla.

Además del bochornoso volanteó en el que la comunidad universitaria mostró su respaldo a Morena Puebla e hizo visible ante los ojos de Cortés Mendoza que a Enrique Cárdenas no es un producto electoral conocido y competitivo, también destacó la presencia de uno de sus profesores más cercano a Alfonso Esparza: Juan Carlos Canales, maestro de tiempo completo de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP.

Canales Férnandez, conocido como “El Poeta más grande de Puebla” —no por su talento, sino por sus casi dos metros de estaturas— dejó votado a sus alumnos y su carga de clases en la Benemérita poblana para sumarse, en horario oficial, al volanteó de Cárdenas y Cortés en Ciudad Universitario.

Para el hermano del locutor Fernando Canales era más importante participar en la desangelada campaña del candidato del PAN que atender a sus pupilos y sus clases.

Todo, obviamente, con el visto bueno de Alfonso Esparza.

Sin embargo, entre la comunidad universitario no pasó por alto la presencia del docente de la Facultad de Filosofía y Letras, pues recordaron que el año pasado era de los más fervientes seguidores de Morena en Puebla.

Así es la gestión de Esparza: simulación pura.

El Tío Poncho sabe que Barbosa Huerta va a ganar la extraordinaria en Puebla, pero tampoco quiere quedar mal con los panistas.

Una mano guinda y la otra azul.

Mientras, el rector de la BUAP sigue atentando contra el patrimonio de los alumnos de la máxima casa de estudios de Puebla, ya que en redes sociales se desató la polémica al revelarse que Esparza decidió darle a la cadena de cafeterías Starbucks el lugar que antes le pertenecía la biblioteca de la BUAP,

Más negocios y menos libros.

Esa es la BUAP en la era esparzista.

De Benemérita le queda muy poco.

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