La tecnología, tu nueva hipoteca

Si un mexicano promedio tiene que pagar dentro de sus mensualidades al menos el auto o la hipoteca, con el tiempo, cosas como la computadora, televisión o teléfono se han sumado a la lista, tanto por sus elevados precios como por la necesidad continua de cambiarlos

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Por: Fernando Altieri Cuervo / @faltieric

Es ya de conocimiento general que todos los aparatos y tecnologías que cada día llegan a nuestras vidas la han cambiado profundamente, pero en un país como México existe un elemento mayor relevancia que el resto de los mercados: su precio.

Nuestra economía, sueldos y realidades nos marcan una realidad y, de repente, estar hablando de decenas de miles de pesos para poder pagar nuestro teléfono empieza a ser un poco suigéneris.

¿Se dan cuenta?

Si un mexicano promedio tiene que pagar dentro de sus mensualidades al menos el auto o la hipoteca, con el tiempo, cosas como la computadora, televisión o teléfono se han sumado a la lista, tanto por sus elevados precios como por la necesidad continua de cambiarlos al paso de los años.

Por eso creo que este es un buen tema para abordar.

¿Por qué no empezamos con la referencia de los últimos días de febrero, que nos dieron un pedazo de historia en esto de los avances tecnológicos?

Samsung presentó su primer teléfono flexible y a los pocos días Huawei hizo lo propio con un diseño, a mi parecer, más completo.

¿Teléfono flexible?

Justamente: usted desdobla una superficie y tiene una pantalla completa tamaño tableta para hacer cosas en su teléfono en una superficie mayor.

¿No la necesita?

Dóblelo y es un teléfono de medias convencionales nuevamente.

Y el tema que nos tiene hoy aquí: ¿su precio?

$45,000 pesos.

Se pueden ir de vacaciones, comprar un coche usado, liquidar alguna tarjeta de crédito, pagar algunos meses de su hipoteca, empezar un negocio o ¿por qué no? comprarse un teléfono flexible de alguno de los gigantes asiáticos.

Y bueno ¿en qué momento llegamos aquí?

A menos de que usted tenga algún estudio en computación o conocimiento del tema se le hará completamente injustificada esta cifra, pero la realidad es que los avances tecnológicos que llevan aparatos como estos superan cualquier ficción planteada en las anteriores décadas.

¿A qué me refiero?

¡Si yo sólo entro a Facebook y hablo con la familia en WhatsApp!

Pues, justamente a eso, porque sin darnos cuenta estas plataformas cada vez son más complejas, con mayores resoluciones y mandamos más información. Que si la foto de la novia, la ubicación en tiempo real de la sede de la carnita asada o el video del vecino que le robaron, todo esto lo convierte a usted en un productor y replicador de contenido sin que se dé cuenta.

Y eso sólo es el principio, porque ya vemos normal descargar videos en tiempo real mientras esperamos en el dentista o hablar por video con el primo del gabacho. Al final, todo esto fue posible, gracias a que algunos cuantos tipos creyeron que era buena idea gastar $45,000 pesos en un aparato que sólo un puñado tienen. Facilitando la evolución de estas tecnologías.

Ahora, que ¿para qué queremos una tableta y un celular en un mismo aparato?

Pues no se lo podría decir aún, pero espéreme unos cuantos años, igual y cuando los celulares ya cuesten unos $60,000 no podremos entender la vida sin teléfonos flexibles.

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