Sin Moreno Valle, Marko Cortés definirá al candidato del PAN para la extraordinaria

El nombre de Humberto Aguilar Coronado “El Tigre”, se perfila como el aspirante natural para abanderar al PAN en Puebla en las elecciones extraordinarias, debido a su cercanísima relación con Marko Cortés y su experiencia en el ámbito local y nacional

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Historia de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

El Helicopterazo de Coronango que cobró las vidas de Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso no solo tiene implicaciones en el tablero político de la aldea, también generó un reacomodo de piezas a nivel nacional.

El trágico e inesperado accidente aéreo del 24 de diciembre, dejó al morenovallismo sin cabeza, sin el corazón y sin los brazos. En su método de hacer y ejercer el poder, Moreno Valle se convirtió en el único y todopoderoso sargento de su ejército político-electoral, pero su grupo no contaba ni con jefes ni oficiales, sólo sargentos y soldados.

El morenovallismo era un embudo en el que los Gali, los Eukid, los Banck, los Aguilar Chedraui, los Moya, los Riestra, y un largo etcétera, cabían en la parte gruesa, pero sólo al ex senador le correspondía la parte delgada.

Moreno Valle era el filtro único, el gran negociador a nivel local y en la cúpula nacional, el líder y la persona sobre la que recaían todas las decisiones.

Rafael contaba con el poder político y económico, la experiencia y la altura para sentarse en las mesas de los peces gordos del círculo rojo del país para negociar las candidaturas para su grupo con los diferentes presidentes del PAN, así como con los otros partidos que fueron sus aliados durante la década que duró su régimen en la entidad como PRD, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza, PT y Verde Ecologista.

No sólo eso, el ex priista se llevó consigo el know how de la maquinaria electoral, funcionamiento, cohesión con otros partidos y hasta el libro negro de la operación prohíba para las jornadas electorales.

Por eso es que el morenovallismo ya es dado por muerto por muchos en la aldea.

Ni Eukid Castañón ni Luis Banck, quienes se perfilan para ocupar el trono acéfalo que dejó Moreno Valle, cuentan con el nivel ni el empuje del ex senador para negociar posiciones de tú a tú para el grupo político de Rafael.

Como ya lo he comentado en este mismo espacio, Moreno Valle recicló a los mismos perfiles desde el 2010 para gobernar y dominar Puebla; Rafael no dejó crecer a nadie y sólo fue colocando sus piezas conforme los tiempos políticos así lo marcaban, así lo hizo con Tony Gali, con Luis Banck y con los demás candidatos que hizo ganar y perder en las elecciones que operó tras derrotar y extinguir al marinismo.

El único cuadro nuevo que creó fue Martha Erika Alonso, pero su final llegó muy rápido por una jugarreta del destino.

Es por eso que, sin Moreno Valle, la dirigencia nacional del PAN, que preside Marko Cortés, será quien defina al candidato del partido azul para la elección extraordinaria que se desarrollará a mitad del año en curso en Puebla.

¿En calidad de qué, Luisito Banck podría negociar con Cortés Mendoza si ni militante de Acción Nacional es?

¿Eukid Castañón que podrá ofrecerle a Marko Cortés para que el morenovallismo imponga al candidato para los comicios de junio próximo?

¿A poco Genoveva Huera tiene las condiciones para exigirle algo a su líder nacional?

Si Luis Banck o Eukid Castañón planean ser las nuevas cabezas del grupo morenovallista tendrán que ir tejiendo sus propias alianzas y hacer sus propios amarres en el estado y en la cúpula nacional, pero el tiempo juega en su contra. Está claro, que ni por herencia ni por orden divino, podrán reclamar lo que Moreno Valle construyó durante años.

Banck es inexperto y sin carácter y a Eukid el juego del miedo sobre sus rivales ya no tiene el mismo efecto sin Rafael.

Sin Moreno Valle, la designación del abanderado panista para la elección extraordinaria pasará por el CEN del PAN por el simple hecho de que Cortés tenía el compromiso con Moreno Valle y nadie más.

Bajo este escenario, el nombre de Humberto Aguilar Coronado “El Tigre”, se perfila como el aspirante natural para abanderar al PAN en Puebla en las elecciones extraordinarias, debido a su cercanísima relación con Marko Cortés y su experiencia en el ámbito local y nacional.

El panismo tradicional, que aún es encabezado por Eduardo Rivera, y los morenovallistas lastimados como Mario Riestra, Juan Pablo Piña, Rafael Micalco y Roberto Grajales podrían conformar un frente bastante fuerte para pelearle al binomio Eukid-Banck la candidatura para los comicios que determinarán a la persona que ocupará la habitación vacante que dejó Martha Erika Alonso en Casa Puebla.

Con estos dos grupos visibles peleando la nominación, será Marko Cortés el dedo divino que decidirá quien representará al PAN en la próxima elección.

Al fin, el CEN panista tomará el control y pondrá orden en la Puebla sin Moreno Valle, quien tenía un cheque en blanco para hacer y deshacer a su gusto.

Está claro que Luis Banck no es ni será, siquiera, la sombra de Moreno Valle.

¿Será que es el año del “Tigre”?

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