Las viudas foráneas de Moreno Valle que quieren gobernar Puebla

Ese legado que heredó Moreno Valle, ahora sus viudas lo quieren borrar por sus ambiciones desmedidas de conservar el poder a como dé lugar tras el Helicopterazo de Coronango que le arrebató la vida al ex mandatario y a Martha Erika Alonso

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Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

Tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio, uno de los crímenes políticos con mayor referencia en México y que los fanáticos de Rafael Moreno Valle insisten —sin fundamento alguno— en compararlo con el accidente aéreo en el que perdió la vida el ex mandatario y su esposa, la gobernadora Martha Erika Alonso, se acuñó el término “las viudas de Colosio” para referirse a los personajes más cercanos al ex priista y que se quedaron en la orfandad tras su muerte.

Alfonso Durazo, Manlio Fabio Beltrones, Manuel Camacho, Germán Sierra, Agustín Basave y Marco Bernal, fueron “las viudas de Colosio”, quienes continuaron con el legado que dejó el ex presidente del Revolucionario Institucional ejecutado en Lomas Taurinas hace 25 años.

Al igual que el sonorense, Moreno Valle también dejó a sus propias “viudas”. Entre ellas se pueden observar, claramente, a Luis Banck, Tony Gali, Marcelo García Almaguer, Roberto Moya, Jorge Aguilar Chedraui, Max Cortazar y Eukid Castañón.

Este grupo, en su mayoría conformado por foráneos, serán conocidos de ahora en adelante como “las viudas de Moreno Valle”.

En su peculiar y brillante forma de entender, practicar y hacer política, Rafael Moreno Valle le regresó a la entidad el “orgullo de ser poblano”, esa que se perdió tras el sexenio de Mario Marín, según la hipótesis del ex senador de la República. La poblaneidad fue uno de los estandartes del proyecto político que encumbró al ex priista a gobernar el estado y que después evolucionó en una plataforma electoral para alcanzar, su ahora frustrado, sueño de ser presidente de México.

Durante la guerra en la que se convirtió la elección del 2010, Moreno Valle creó el brillante eslogan “Puebla para los poblanos”, en referencia al lugar de nacimiento de su rival del tricolor Javier López Zavala, hijo pródigo de Pijijipan y ahora notable notario en Chiapas.

El orgullo de ser poblano y haber nacido en el estado, fue uno de los principales argumentos que llevaron a Rafael a ser el primer gobernador no priista en llegar a Casa Puebla.

Ese legado que heredó Moreno Valle, ahora sus viudas lo quieren borrar por sus ambiciones desmedidas de conservar el poder a como dé lugar tras el Helicopterazo de Coronango que le arrebató la vida al ex mandatario y a Martha Erika Alonso.

Y es que Moreno Valle cometió un gran error durante los nueve años que duró su régimen en el estado: no crear nuevos cuadros nacidos en Puebla que heredasen su lugar.

Rafael eligió, recicló e impuso a los mismos perfiles durante los seis años de su gobierno y en los dos años de la administración de Tony Gali. Estos mismos nombres, repitieron en el gabinete de Alonso Hidalgo.

Los nuevos perfiles desaparecieron y los pocos cuadros nuevos como Genoveva Huerta, Oswaldo Jiménez, Jesús Saldívar, entre otros, fueron aplastados en la elección de junio del año pasado.

Martha Erika Alonso, fue el único perfil nuevo que Moreno Valle impulsó en poco menos de una década, pero su final llegó muy pronto y de manera trágica.

El morenovallismo perdió el cerebro, el corazón y las manos, así como su nueva estrella electoral y el punto de coacción del grupo.

Además de las ocurrencias, las bromas de mal gusto, los carroñeros y oportunistas, la designación del gobernador interino y la selección de los candidatos para la elección extraordinaria ha evidenciado en el lado morenovallista que son pocos, muy pocos, los poblanos que disputan ambas posiciones.

A pesar que la premisa del morenovallismo era “Puebla para los poblanos”, sus viudas rapaces intentan llegar al gobierno del estado sin haber nacido aquí, ni hacer carrera profesional más que su política de ocasión durante el sexenio morenovallista.

En la baraja morenovallista para gobernar la entidad sobresalen los “no poblanos” Luis Banck, nacido en la Ciudad de México; Jorge Aguilar Chedraui, oriundo de Xalapa, Veracruz; Marcelo García Almaguer, originario de Nuevo León, Jesús Rodríguez Almeida, también nato de la capital del país; y hasta el ex baterista de Timbiriche Max Cortazar, nacido en el entonces Distrito Federal.

En el proceso previo a las definiciones, pocas son las posibilidades para los poblanos dentro del grupo morenovallista quienes aspiran al interinato y a abanderar al PAN en los comicios que habrán de desarrollarse en poco menos de cinco meses. En esta lista se ubican Gerardo Islas, Mario Riestra y Tony Gali Junior, es decir, apenas la mitad de “viudas foráneas de Moreno Valle” que quieren ubicar el trono acéfalo dejado por su líder.

Las viudas de Moreno Valle vayan que saben honrar la memoria de su jefe político.

“Muerto el rey ¡Viva el rey! aunque su legado vaya de por medio.

¿Será el fin al orgullo de ser poblano?

Puebla para los foráneos.

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