La democracia bananera de la BUAP: otro ejemplo del doble discurso de Esparza

El ejemplo de esto es la serie de irregularidades que se presentaron durante el registro de las planillas de los Consejos de Unidades Académicas (CUA) el pasado viernes 5 de octubre, pues por órdenes del rector de la BUAP se prohibió el registro de todos los aspirantes independientes y que no fueron palomeados previamente desde rectoría

Historias de un Joven ReporteroOpiniónPlumas incorrectas

Written by:

Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

Alfonso Esparza es el verdadero enemigo de la BUAP.

Aunque en su robotizado discurso con motivo de su primer informe de labores al frente de la universidad en su segundo periodo como director de la misma, Esparza Ortiz se erigió como el paladín de los alumnos de la máxima casa de estudios de Puebla, en los hechos, el rector de la Benemérita es el primero en pisotear los derechos de sus estudiantes.

La retórica hueca y sin valor del rector de la BUAP para motivar a sus alumnos a “creer en ellos y no escuchar a los que les dicen que no pueden” contrasta con lo que en realidad pasa al interior de la Benemérita poblana, en donde Esparza quiere a aplaudidores, patiños y paleros, y no a jóvenes críticos, pesantes y analíticos como consejeros universitarios.

Mientras públicamente Esparza Ortiz en cada informe de labores se dice protector y enemigo de cualquier persona que atente contra la comunidad universitaria de la BUAP, en privada es él quien viola los principios básicos de cualquier institución educativa.

En su papel del Steve Jobs de la aldea, el director de la Benemérita de Puebla finalizó su discurso —antes de convertir al auditorio del CCU en un concierto de Daddy Yankee— con las siguientes palabras: la próxima generación de empresarios está aquí sentada, la próxima generación de investigadores está aquí sentada.

Pero lo que Alfonso Esparza no dijo es que, con su intolerancia a la crítica y su falta de capacidad para soportar a estudiantes revolucionarios, en realidad está formando a una generación sumisa y agachona de futuros empresarios y emprendedores.

El ejemplo de esto es la serie de irregularidades que se presentaron durante el registro de las planillas de los Consejos de Unidades Académicas (CUA) el pasado viernes 5 de octubre, pues por órdenes del rector de la BUAP se prohibió el registro de todos los aspirantes independientes y que no fueron palomeados previamente desde rectoría.

De acuerdo con una denuncia hecha en Facebook, un alumno narró cómo fue bloqueada su planilla para participar en la elección de los CUA el próximo 15 de octubre. Según lo dicho por el estudiante de la Facultad de Derecho, los integrantes de la Comisión de Proceso Internos bloquearon “por instrucciones de más arriba” la participación de todos los alumnos que no está identificados con el esparzismo.

Y es que tener el control de los CUA es vital para mantener dócil a la comunidad universitaria, ya que estos son los máximos órganos de cada facultad y por ellos pasa desde el presupuesto asignada a cada unidad académica, los planes de estudios, proyectos escolares y hasta de infraestructura, y la aprobación de los informes de los directores y del propio Alfonso Esparza.

Es decir, el rector de la BUAP quiere que los futuros consejeros académicos de cada facultad sean perfiles fáciles de dominar y a cambio de ellos ha prometido privilegios, becas, preferencias en los planes de intercambios al extranjero y hasta apoyos económicos, al decir de una fuente que pidió la gracia del anonimato por temor a represalias de los porros del Esparza Ortiz y del propio director de la máxima casa de estudios de Puebla.

Esa es la democracia bananera que Alfonso Esparza quiere para la BUAP, quien en el discurso mediático dice una cosa, pero en los hechos es un pequeño tirano más agrandado por el morenovallismo aunque ahora su corazón ya late hacia la izquierda de Morena.

Parte de la denuncia hecha por decenas de alumnos que sufrieron la cerrazón de Esparza dice lo siguiente:

La esencia es la falta de democracia en la Universidad. Una constante desde hace años. Impidiendo los registros, a plantillas independientes de la dirección. Teniendo así, la dirección y rectoría un control absoluto de los consejos universitarios. Corrompiendo a los consejeros, con becas, intercambios, y favoritismo escolar.

Especialmente se ha dado una coyuntura, un bloque de oposición, con distintas licenciaturas y facultades. Se nos permitió el registro en derecho, gracias a la presión de facultades cómo economía, biología, electrónica, filosofía y letras, entre otras.

Esta es la verdadera BUAP y no la que Esparza presume con inserciones pagadas en sus medios afines, anuncios en radio y televisión y pautas en redes sociales.

Al rector que le crea sus discursitos baratos y sus espectáculos reggeteaneron quien lo conozca.

Alfonso Esparza, otro candil de la calle, oscuridad de la Benemérita de Puebla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *