El día que el Patronato de Lobos BUAP rompió con Luza Esparza y condenó el equipo al descenso

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Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizPue

El descenso de Lobos BUAP, que se ha convertido en una novela llena de chismes, simulaciones, traiciones y especulaciones sobre el futuro del equipo universitario en la Primera División, se consumó mucho antes de la derrota en la Jornada 16 contra Monterrey en el nuevo estadio de los Rayados.

El fracaso de los jugadores, cuerpo técnico, directivos y Patronato tuvo muchísimos matices que terminaron en calurosos encontronazos entre Luza Esparza, directora deportiva de los licántropos, y la junta que representaba legalmente al equipo de la BUAP frente a la Liga MX, en específico, con Pepe Hanan.

Testigos cuentan que las discusiones entre Hanan y la hija del rector de la BUAP Alfonso Esparza eran cada vez más frecuentes y calurosas conforme avanzaban las fechas del Apertura 18 y la cosecha de puntos de los Lobos era pauperrina.

Lo que empezó como un cuento de hadas con el ascenso conseguido por la Jauría el año pasado terminó como una historia de terror, pues cuentan los enterados que el Patronato y Luza Esparza nunca hicieron match, ya que Hanan, quien era el que más metido estaba en el equipo a diferencia de Eduardo Henaine, Rafa Cañedo, Pepe Chedraui y Enrique Villar, jamás confió en las decisiones de Luza ni le dio su peso específico al interior de la institución.

El punto de quiebra entre Luza Esparza y Pepe Hanan se dio en la Jornada 8 cuando el equipo cayó como visitante ante Monarcas Morelia por 2 a 1. El comentarista deportivo y empresario comenzó a grillar al ex técnico de la BUAP Rafael Puente entre los demás miembros del Patronato y tanteó la posibilidad de un relevo ante la falta de resultados.

Una jornada después, la 9, Lobos recibió a Veracruz en CU con apenas cinco puntos conseguidos y para muchos “se jugaba el descenso en ese encuentro”. El equipo de la BUAP goleó a los Tiburones y Puente del Río prácticamente amarraba su permanencia en la Jauría.

La realidad estaba muy alejada de eso.

El ambiente entre Luza y Hana cada día era peor y el Patronato ya le había dado la espalada al técnico que logró el milagro del ascenso.

Lobos BUAP llegó a la Jornada 10 con ocho puntos, a 7 unidades de la salvación, para enfrentar a domicilio a Xolos de Tijuana. De nueva cuenta, la escuadra de Puente cayó y la tregua hacia el ex actor de Televisa terminó y comenzó la verdadera guerra entre Luza y Hanan.

Al día siguiente del partido en la Frontera, Hanan y el resto del patronato citó a una junta urgente a Luza Esparza y su equipo de trabajo para abordar la riesgosa situación de los Lobos, que no encontraba el camino en el pasado torneo.

Tras los hipócritas saludos, Hanan fue directo al punto: exigió la renuncia de Rafa Puente y aseguró que ya tenía amarrado a Mario Carillo para tomar las riendas de los Lobos.

(Incluso, en un programa de Fútbol Picante, de ESPN, José Ramón Fernández le preguntó al “Capello” Carillo si dirigiría al equipo de la BUAP para salvarlo y la respuesta del ex jugador fue un contundente “sí”).

Luza Esparza rechazó la propuesta de Pepe Hanan y aseguró que la jugaría a muerte con Rafael Puente hasta el final del torneo.

Ahí, el Patronato, influenciado por Hanan, dejó a su suerte a la hija de Alfonso Esparza, con lo que se consumó el descenso de la BUAP ante la falta de experiencia de aquella, de su incondicional técnico y de sus pésimos jugadores.

Ahora, Pepe Hanan quiere cobrar venganza contra Luza Esparza. El empresario marinista-morenovallista-galicista fue el primero en hablar de los “inversionistas” que querían pagar la fianza de 120 millones de pesos que necesitan los Lobos para permanecer en Primera División ante la negativa de ascenso que sufren los dos finalistas de la Segunda División, Cafetaleros y Alebrijes, que no cumplen con los requisitos para llegar al máximo circuito.

Hanan pecó de inocente al revelar esa información, porque ahora se sabe por medios nacionales que esos “empresarios” —que el autor de la columna En Línea Deportiva conoce bien— están condicionando la inversión a cambio de que Luza no siga como directora deportiva de la Jauría.

De ese tamaño son los intereses que se mueven al interior de los Lobos BUAP.

¿Qué sabe Hanan que los demás no?

¿Por qué si ya hay varios interesados en invertir en la BUAP no publica los nombres y apellidos?

¿Cómo logrará Lobos BUAP para regresar esos 120 millones de pesos si se fueron como llegaron a la Liga MX: sin un peso?

Veremos en qué termina la guerra fría entre Hanan y Luza Esparza.

Qué bonita familia.

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