Ni contra Morena ni PRI, Lalo Rivera se enfrenta al morenovallismo

Está más que claro que Moreno Valle le está jugando las contra a Rivera Pérez, aunque en las fotos todos sea simulación para mandar la idea de que todos están unidos y trabajando a favor del ex alcalde.

Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizPue

Con la jornada de registros en el IEE de candidatos a la alcaldía de Puebla concluida el domingo, quedó claro que Eduardo Rivera, abanderado de la coalición PAN-PRD-Movimiento Ciudadano en la Angelópolis, no sólo se enfrentará contra la ola lopezobradorista en la capital en la figura de Claudia Rivera Vivanco y a la buena campaña que está haciendo el priista Guillermo Deloya, también lo hará con un fuerte enemigo interno: el morenovallismo.

Pudiendo asegurar la victoria al replicar el modelo exitoso del 2010, 2013 y 2016 de un bloque aliancista combinado con candidaturas comunes, el ex gobernador Rafael Moreno Valle le quitó dos extremidades muy importantes a Rivera Pérez para la elección de julio, el magisterio y el sindicato de trabajadores del  Ayuntamiento de Puebla.

Es una realidad que Moreno Valle ordenó a Nueva Alianza y a Compromiso por Puebla postular a dos candidatos, la maestra Ernestina García Chávez y el líder de los sindicalizados de la Comuna poblana Gonzálo Juárez, respectivamente, quienes cuentan con un arrastre importante en agravio de Lalo Rivera.

Además, las postulaciones del ex priista Víctor Gabriel Chedraui por el partido huachicolero PSI; y de Paola Migoya por el Verde Ecologista a quien terminan favoreciendo es a Morena y, por ende, afectado a Lalo Rivera.

¿Por qué?

Porque, la candidatura de Víctor Gabriel al que verdaderamente afecta es al Revolucionario Institucional, pues es un cuadro que conoce la estructura tricolor y difícilmente le quitará votos a Morena; mientras que la de Migoya Velázquez afecta al PAN, ya que el voto identificado de la activista es el perfil del poblano tradicional y de las familias prosapia de la capital, muy identificado con el elector de Acción Nacional.

Si el rival a vencer es Morena, porque elegir a candidatos que le quitarán votos al PRI y al PAN, lo que fortalece a Claudia Rivera y no a Eduardo Rivera.

Está más que claro que Moreno Valle le está jugando las contra a Rivera Pérez, aunque en las fotos todos sea simulación para mandar la idea de que todos están unidos y trabajando a favor del ex alcalde.

Como en el ajedrez, todos defienden a la reina, que en este caso es Martha Erika Alonso, quien contará con una bolsa en la capital por arriba de los 200 mil votos gracias a los cinco partidos que la arropan, mientras que Lalo Rivera tendrá que luchar para alcanzar cerca de 240 mil votos con dos partidos que no aportarán más de 50 mil sufragios entre los dos: PRD y Movimiento Ciudadano.

Rivera duerme con el enemigo en casa.

Nadie olvida los juramentos que Moreno Valle gritaba a los cuatro vientos en las reuniones con sus cercanos “Me voy de Puebla antes de que Eduardo sea candidato otra vez”.

¿Será que Moreno Valle dejó pasar a Rivera Pérez para hacerlo perder y jubilarlo de una vez de la política en Puebla?

Y es que, si Lalo gana la alcaldía de la Angelópolis otra vez se convertiría en el primer candidato a Casa Puebla para el 2024, pues al poderse reelegir en la Comuna capitalina no tendría que estar tres años en la banca y sin recursos para pelear por la nominación.

Es una teoría que no suena nada descabellada.

Usted juzgue.

Las amenazas del mamarracho de Leobardo Soto contra Deloya

El mamarracho líder de la CTM en Puebla, Leobardo Soto, es de esos políticos que no entienden que no entiende.

Perfiles como el de Soto Martínez son los que tienen al PRI en una de sus peores crisis en el país y en Puebla. Políticos que han mamado del erario por más de 20 años y que ahora quieren heredar a sus hijos los privilegios del poder sin ningún mérito más que el apellido y la sangre.

Guardando todas las proporciones, Leobardo Soto es igual que Joaquín Gamboa Patrón, quien al no poder pasar a la Cámara de Diputados por la vía plurinominal para vivir del presupuesto otros tres años sin aparecer en las boletas, le heredó su escaño en el Senado de la República a su hijo Pablo Gamboa.

Las amenazas hechas en contra de Guillermo Deloya de no contar con el apoyo de la CTM si se confirma que su hijo Leobardo Soto Junior no va en su lista de regidores, no demuestran otra cosa mas que las ambiciones desmedidas y enfermo de poder.

Justamente esto es de lo que los electores están hartos: las dinastías, agandalles y ofensas a la inteligencia por parte de los políticos.

Leobardo siempre ha presumido que la CTM es el sector más importante del PRI, pero todos sus candidatos han perdido en las elecciones recientes. Ahí están los casos de Matilde Roldán y los candidato perdedores en la zona de Audi.

Es decir, la CTM de Leobardo Soto vale menos que un billete de 25 pesos.

Pobre PRI.

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