La renuncia de Lozano vista desde el espejo del panismo poblano

Lozano se quejó de que la designación de Anaya como candidato del Frente por México fue una imposición, pero ¿que no todas los candidatos designados por el PAN en el sexenio morenovallista, incluida la suya como senador de la República, no fueron por le dedo divino de Moreno Valle?

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Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizPue

No cabe duda que el mensaje “republicano” y con un aire de “heroísmo” para anunciar su renuncia de Acción Nacional del nuevo mártir de la política mexicana, Javier Lozano, encajaría perfecto en el escenario que panistas verdaderos como Juan Carlos Mondragón, Eduardo Rivera, Rafael Micalco, Ana Teresa Aranda y un largo etcétera, están viviendo en Puebla por oponerse al morenovallismo.

A Lozano Alarcón, quien en un año pasó de ser uno de los senadores más mediáticos en México, a un secretario comodín en el gobierno de Tony Gali, a un amigo muy cercano del empresario huachicolero Othón Muñóz “El Cachetes”, a un apestado del morenovallismo, y, ahora, a un político sin partido, se le olvidó que lo que hoy reclama a Ricardo Anaya, lo solapó en el estado a Rafael Moreno Valle y, es más, fue complice: abuso de poder, una dictadura, exclusión y persecución en contra de los opositores.

Al ex priista y ex panista se le olvida que el morenovallismo fue el primero en iniciar una cacería de brujas en contra de todo aquel que no estuviera ciegamente (Lozano dixit) con el ex gobernador poblano.

Para muestras está la Ley Mondragón, las demandas en contra de Ana Teresa Aranda, el proceso abierto de inhabilitación contra Rivera y la suspensión en contra de Micalco.

También, Lozano se quejó de que la designación de Anaya como candidato del Frente por México fue una imposición, pero ¿que no todas las designaciones de candidatos del PAN en el sexenio morenovallista, incluida la suya como senador de la República, fueron por hechas por el dedo divino de Moreno Valle?

Al igual, el senador independiente criticó la coalición impulsada por Anaya entre el PAN-PRD-Movimiento Ciudadano, sin embargo, como coordinador de la campaña de Tony Gali, a Lozano se le hincharon las manos de aplaudir la suma del PT y Nueva Alianza a Acción Nacional, sin contar que nunca interrogó a Moreno Valle por ser unos de los padres de los gobiernos de coalición.

Para dejar claro que el discurso, casi evangélico, de Lozano cabe perfecto en el panorama poblano, les dejó su mensaje original con algunos acomodos para que se den cuenta la incongruencia del nuevo zombie de la política aldeana:

Me voy del PAN. Renuncio al Partido Acción Nacional, porque considero que nuestro instituto político ha perdido rumbo e identidad. 

Yo llegué al PAN en 2005 convencido de su ideología, basada en sólidos principios y valores, así como en una histórica lucha democrática y la búsqueda constante del bien común. En aquel entonces, había equipo, disciplina, mística, proyecto, reto, convicción, congruencia y liderazgo para enfrentar la competencia, tanto interna como externa.

Hoy presenciamos una auténtica farsa. Una simulación. Estamos ante la imposición de un ex gobernador (joven dictador) que imitando las peores prácticas que tanto criticamos en otros partidos, se replican en el PAN con absoluta a candidez e impunidad. 

Desde Casa Puebla (la dirigencia nacional) se impuso una lógica de exterminio y exclusión. Echó a la independencia a una militante histórica del partido (la mejor posicionada de nuestros militantes) y abusó de todos los recursos del gobierno (del partido), incluso los spots institucionales, con fines estrictamente personales.

Moreno Valle (Anaya) abusó también de su poder frente a las dirigencias estatales y municipales condicionándoles presupuesto y hasta su permanencia; ofreció candidaturas, y al mismo tiempo, amagó con expulsiones a aquellos que no estuviésemos ciegamente con él.

En suma: el PAN que hoy vemos no es ni la pálida sombra del que sumaba y enamoraba hace apenas unos cuantos años. Dejamos de ser distintos y distinguibles para confundirnos con otros vulgares políticos. Penosamente, vemos como se diluye y elimina la plataforma panista en aras de un maltrecho Frente opositor.

Lamento la degradación del PAN. Pero, tengo la esperanza de que en un futuro, no tan lejano, recuperemos dignidad, congruencia, principios valores e identidad“.

Lozano no faltaría a la verdad y nadie en Puebla podría revertir su mensaje si se cambian las palabras en negritas por las marcadas entre paréntesis.

Ya lo dijo la panista Augusta Díaz de Rivera “ten los que te hacen falta, Javier” y manda el mismo mensaje a Moreno Valle.

#NoSeanOrdinarios.

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